@ellibelaresc

Es difícil de entender en una sociedad medianamente culta que no se obligue a los políticos a que estén más implicados en conseguir que este país sea un Estado aconfesional. Más que nada por los beneficios sociales que ello reportaría. Claro está que a muchos de ellos, en estos momentos actuales y en los pasados, no les conviene progresar en el laicismo por los pingües beneficios electorales que el confesionalismo les da. Así y todo yo creo que en estos momentos si las llamadas izquierdas de este país optaran por el laicismo en sus políticas incrementarían, sin lugar a dudas, sus resultados electorales.

Esos políticos tan reacios a poner la secta en su lugar parecen ignorar que la religión católica y sus comportamientos clericales han sido la ideología más dañina contra todo esfuerzo de igualdad, progreso, cultura y libertad en la España moderna y contemporánea. Desde el siglo XVII hasta el XXI no ha habido propaganda machista, golpista, terrorista, integrista y reaccionaria que no tuviera por detrás a un cura y a la Santa Madre Iglesia. La quema de libros, la inquisición, Franco bajo palio y los sermones de los arzobispos pidiendo la humillación de la mujer y el desprecio a los homosexuales, siguen estando a la orden del día. Como me dice un sacerdote amigo, si Dios existe, no tiene nada que ver con la Conferencia Episcopal. Ni siquiera con la iglesia.

Lo anterior es una evidencia tan palpable como incomprensible que no la quieran ver, a no ser que estos políticos piensen, y con razón, que la religión, las religiones, es un arma de control de las clases dominantes, igual que la monarquía, de ahí el interés en medrar a su amparo y como compensación perdonarles a las sotanas en lo económico y patrimonial lo imposible.

España necesita un gobierno alternativo al PP que, dicho sea con escepticismo, en estos momentos se me antoja bastante complicado. Se impone configurar un espacio social que acabe con la herencia franquista y con el capitalismo desalmado de unas élites sin pudor asociadas a la iglesia católica para medrar. Sigo pensando con Steven Weinberg que: ´La religión es un insulto a la dignidad humana. Sin ella habría gente buena haciendo el bien, y gente mala haciendo el mal. Pero para que la gente buena haga el mal, se necesita la religión´.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LA CREENCIA DE LOS ESPAÑOLES

Anuncios