@ellibelaresc

Para un analista imparcial es una evidencia que el Partido Popular y la Iglesia católica desde el gobierno de Aznar (no hablamos del franquismo), y posteriormente cuando han estado en el poder, ya sea el central o el autonómico, tienen una connivencia escandalosa, una de las relaciones más dulces que se pueden esperar en política.

Ya con Franco la iglesia católica disfrutó de una posición privilegiada en todos los sentidos. Pero fue con el Gobierno de José María Aznar cuando esta institución alcanzó su cénit, sobre todo con la permisividad de las inmatriculaciones que le dieron a la secta vía libre para el robo permitido. Aparte de la Administración del Estado no existe ninguna organización comparable al poder y patrimonio que administra la Iglesia. Posee 22 500 templos con sus respectivas viviendas, 954 monasterios, 103 catedrales, 289 museos (alrededor del 80 por 100 del patrimonio artístico español), 2421 centros sanitarios y asistenciales (orfanatos, hospitales, guarderías, asilos…), más de 2000 colegios, editoriales, emisoras de radio y TV, empresas de seguros e inversión… Se le calculan más de 100 000 propiedades inmobiliarias. Nada menos que el 70 por ciento del suelo habitable de ciudades como Toledo, Ávila, Burgos y Santiago de Compostela pertenece a la Iglesia.

Dirigida por la Conferencia Episcopal (¡Menuda santidad concentrada!), la iglesia católica española es sin duda uno de los grandes poderes fácticos de España, ya que a través de sus actividades mueve anualmente unos capitales que suman muchos millones de euros. Estos fondos proceden, en gran parte, de los Presupuestos Generales del Estado, de los ayuntamientos y de las comunidades autónomas. De este desfalco son responsables tanto PP como PSOE, que han entendido muy bien y para su conveniencia aquellas palabras de don Quijote de que ´con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho´.

Pero lo dicho anteriormente es tan solo la punta del iceberg. El control permitido a la secta es económico y también ideológico.  ¿Si paga el Estado los profesores de Religión por qué se le permiten a la iglesia la selección y recusación? ¿A santo de qué Religión en la escuela? Cuando la iglesia católica recibe dinero siempre es un donativo que no cotiza. ¿Por qué esta licencia? Tanto los donativos de los contribuyentes, como el dinero que el Estado aporta, se mueve sin ningún control y tan sólo al antojo de quien lo recibe: la iglesia. ¿Qué hace la Iglesia con este dinero? Entre otras, inversiones especulativas en negocios turbios relacionados con el tráfico infantil y con la venta de armas, y la creación de ONG falsas, cuya preocupación no es el espectro laico de la sociedad, sino más bien la intención recaudatoria eclesiástica y la consecuente evangelización. ¿Os acordáis del caso Gescartera? La Iglesia invirtió al menos  2500 millones de pesetas (sí, pesetas). ¿Qué podemos decir de la relación PP- Opus Dei?

Si el PP y antes el PSOE tienen esa permisividad con la iglesia católica me pregunto que será por algo. ¿Será porque con ese dinero la secta católica puede ejercer su amor al prójimo? Me pregunto dónde está ese auxilio a los necesitados, ese dar de comer al hambriento y dar de beber al sediento con que tanto mediatizan nuestras conciencias prácticamente desde que nacemos. Me pregunto, si el Estado español regala anualmente a la Iglesia católica más de     11 000 millones de euros de los PGE, más financiaciones diversas desde muchos organismos oficiales, más exenciones de IBI, de impuestos, de Seguros Sociales, más donativos de todo tipo, más mantenimiento de restauraciones, más todo tipo de privilegios, prebendas y ayudas a sus cientos de organizaciones de supuesta ayuda social, por qué se permite que haya miles de españoles en las situaciones más míseras, por qué hay niños durmiendo en la calle, por qué hay ancianos que mueren de frío porque no pueden aspirar a encender la calefacción. ¿En manos de quién acaban los miles de millones de euros destinados a obra social? Me pregunto por qué la Iglesia, que se dice tan caritativa aunque dedica tantos esfuerzos a recabar dinero y bienes públicos, es la sempiterna aliada de la derecha y de las fuerzas más reaccionarias cuyo esfuerzo se concentra en alejar a los ciudadanos de sus derechos y de su bienestar. ¡Cuánta contradicción! ¡Cuánta distancia entre las palabras vertidas y la realidad!

Decía Séneca que ´la religión es considerada por la gente común como verdadera, por los sabios como falsa, y por los gobernantes como útil´.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ESE ES EL CAMINO.

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