@ellibelaresc

Se quedan cortos en el intento, pero menos da una piedra. Unidos Podemos reclama ´suprimir los privilegios fiscales y financieros´ de la Iglesia. Es lo que ha llevado al Congreso de los Diputados mediante una proposición no de ley en la que insta al Gobierno a establecer un calendario con un plazo de adaptación de cinco años para lograr que la Iglesia católica alcance la completa autofinanciación exclusivamente a través de las donaciones de sus fieles.

También pide suprimir progresivamente la asignación tributaria a la Iglesia católica en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y revisar los beneficios fiscales de los que disfruta, en particular en lo que respecta a las exenciones en el IBI. El Congreso pedirá al Tribunal de Cuentas –gracias a iniciativas de la formación morada y el PSOE, que apoyará Ciudadanos – que fiscalice los 250 millones de euros que recibe mediante la casilla de la Renta después de que el organismo haya rechazado hacerlo gracias a los votos del PP. La formación morada denuncia también que el Estado entrega a los obispos ´más de 11 000 millones de euros anuales entre aportaciones directas e indirectas, entre ellas las asignaciones tributarias vía IRPF, exenciones en distintos tributos, financiación de personal que imparte religión católica y de centros de ideario católico, transferencias para asistencia sanitaria y obra social, financiación de funcionarios capellanes, mantenimiento de patrimonio artístico de su propiedad, y otras subvenciones y financiación de eventos religiosos o para asociaciones de ámbito local.

Y la pregunta es la misma de siempre: ¿cómo es posible que la mayoría de partidos políticos de este país no quieran ver la enorme injusticia de sufragar una religión en un Estado que se declara aconfesional-católico?

Pienso que Podemos se muestra muy cauto y benevolente. El compromiso de la autofinanciación ya lo firmó la secta en los Acuerdos Económicos de 30 de enero de 1979 por los que la iglesia católica se comprometía a lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades (autofinanciación). Han pasado 38 años y la iglesia, con el consentimiento de los políticos del PP y PSOE, no se ha dado por enterada y seguimos igual. No ha cumplido su compromiso, por lo tanto el Estado está obligado a revisar o a no cumplir este Acuerdo. Darles cinco años más de plazo, después de lo visto, me parece una tomadura de pelo. Darles cinco años para que cumplan como los demás, una injusticia. ¿Me los darían a mí?

España es un país aconfesional-católico, por lo que, dicen los de Podemos, ´debe tener un trato neutral y de equidad con las distintas confesiones desde el respeto a la libertad religiosa e ideológica que recoge la Constitución española´. Además, ´la práctica religiosa no es un servicio público que beneficie a toda la ciudadanía, por lo que son los fieles de cada confesión quienes, en su caso, deberían contribuir a la financiación de su culto, clero y actividades religiosas´. Sería lo más normal y justo del mundo.

Pero hay más. Después de que el Tribunal de Cuentas se negara a fiscalizar el destino del dinero que los obispos reciben del Estado, la propuesta de Unidos Podemos aboga por ´establecer mecanismos que prescriban que las distintas subvenciones que reciban las confesiones religiosas, incluida la Iglesia católica, se doten de nitidez y transparencia en el gasto, tal y como se exige a todos aquellos que reciben dinero del Estado´. Por eso resulta incomprensible que una de las condiciones que el Estado te pone para recibir dinero público sea la transparencia. Que no cumplas la condición y que, encima, te sigan subvencionando es de un pitorreo incalificable. Ciertos milagros sí que existen.

Mientras esto siga así lo tenemos muy crudo. El PP ya ni disimula y admite que el Gobierno no fiscaliza la memoria de la Iglesia sobre la casilla del IRPF. El Ministerio de Justicia, que afirmó en su momento, que la Iglesia ´presenta sus cuentas´, reconoce a preguntas de los medios que el acuerdo de 2006 solo prevé la entrega de un informe justificativo. Así, como suena. Quousque tandem abutere, Marianus, patientia nostra?

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL PP Y LA NIEVE.

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