@ellibelaresc

la-traca2Dedicamos nuestra gacetilla de hoy a La Traca, revista satírica creada en la ciudad de Valencia en 1884 y capitaneada por el periodista Vicent Miquel Carceller. A lo largo de su historia ha tenido diversa periodicidad, interrumpida varias veces por la censura tanto durante el reinado de Alfonso XIII como durante la dictadura de Primo de Rivera y la II República. Con Franco se terminó la publicación. La revista se editaba tanto en valenciano como en castellano.

En su etapa decimonónica se caracterizó por su humor satírico y toque costumbrista. Estaba dirigida por Manuel Lluch i Soler, que consiguió publicar 40 números y sufrió diversas suspensiones de edición. La última, en marzo de 1887, terminó con Lluch en la cárcel. Hubo varios intentos de retomar la revista, pero sin éxito.

El periodista valenciano y alma máter de La Traca, Vicent Miquel Carceller, reabrió la revista en diciembre de 1911 con un humor mucho más político (prueba de ello es que Carceller terminó preso en 1912 por una caricatura contra el rey Alfonso XIII).  En esta etapa La Traca fue una revista popular de humor cercano al machismo y a la picardía erótica. Un blanco frecuente de sus críticas eran los ´coents´ o aquellos valenciano-hablantes que en el ámbito público hablaban español por considerarlo de mayor estatus social.

Con la llegada de la dictadura de Primo de Rivera, en 1924, se suspendió la publicación y apareció una nueva revista: La Sombra, ´semanari festiu y literari´, que no dejaba de ser la misma publicación con distinto nombre para burlar la censura. En 1926, el semanario volvía a cambiar su nombre por el de La Chala, revista que ya no fue cerrada.

Con la Republica Carceller recuperó La Traca, en lengua castellana, animado por el éxito de La Chala, revista que seguía publicándose en valenciano. Su humor se hizo cruento y, sobre todo, más político, alineándose con el Frente Popular. La revista destacaba por su anticlericalismo. Una de sus secciones era ´¿Qué haría usted con la gente de sotana?´, en la que se invitaba a los lectores a enviar soflamas anticlericales. El cura continuaba siendo la representación máxima del oscurantismo, la reacción ideológica y el atraso intelectual. El máximo infractor de todas las reglas morales, y hasta de las normas de urbanidad. Se mostraba a la iglesia en íntima unión con la monarquía, con la burguesía o con el ejército. Enemiga del pueblo.

La revista desapareció en 1938 y, tras la entrada de las fuerzas franquistas en Valencia, Carceller fue detenido por los falangistas valencianos que no olvidaban sus espectaculares portadas. Fue torturado para que revelara los verdaderos nombres de muchos de sus colaboradores. Estos artistas, que publicaban con seudónimos en La Traca, salvaron la vida gracias a que Carceller no denunció a nadie pese a las graves torturas, donde llegaron a hacerle comer un ejemplar entero de La Traca. En 1940 fue ejecutado en el campo de tiro de Paterna  junto con su colaborador, el dibujante Carlos Gómez Carrera.

la-tracaLa Traca dibujaba a Franco vestido de mujer, enamorado de apuestos hombres marroquíes o maquillado y mirando golosón unos plátanos. ¿Por qué se fusiló a Carceller y a Gómez Carrera? Por los delitos de adhesión a la rebelión militar ya que, así reza el documento de la condena, ´el citado semanario se dedicaba de la manera más baja, soez y grosera a insultar a las más altas personalidades representativas de la España Nacional, de la dignidad de la Iglesia y los principios informantes del Glorioso Movimiento Salvador de nuestra Patria, aprovechando la popularidad adquirida en años anteriores en beneficio de la subversión marxista´.

Se fusiló la risa y se pusieron las bases de lo que iba a ser en la libertad de expresión en este país.

En la gacetilla de mañana hablaremos de NUEVAS CASILLAS EN LA DECLARACIÓN DE LA RENTA PARA LAS RELIGIONES.

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