@ellibelaresc

Es imposible que lo pueda entender, por eso lo seguiré cuestionando. ¿Por qué con mi dinero se tienen que subvencionar las religiones en España? Algo positivo para los políticos tiene que haber en el tema porque los sucesivos gobiernos que hemos tenido desde la Transición con más o menos medias palabras han intentado regularizar a otras religiones el estatus que el país del PP tiene actualmente con la católica.

Ahora nos sale el ministro de Justicia, Rafael Catalá, que se dispone a satisfacer una vieja reivindicación de las confesiones religiosas minoritarias en España, empezando por musulmanes y evangélicos: financiarse a través de la declaración de la renta de sus fieles como lo hace la Iglesia católica. ´Hay voluntad de, sin urgencias y de forma consensuada con todas las partes afectadas, ir estudiando las posibles modalidades de implantación de ese beneficio´. El beneficio al que se refiere el ministro es que, al hacer la declaración de la renta, los fieles pertenecientes a las siete confesiones minoritarias en España (musulmanes, evangelistas, budistas, cristianos ortodoxos, mormones, Testigos de Jehová y judíos), pero con notorio arraigo, dispondrán también, como los católicos, de una casilla que podrán marcar para entregar el 0,7% de sus impuestos a sus representantes religiosos.

La propuesta está ahí, pero matizada con estas palabras conciliadoras: que ´por parte de la Conferencia Episcopal hay absoluta conformidad al respecto´. Más claro agua: les ha pedido permiso y la secta lo ha concedido sabedora de que ella va a ingresar los mismos dividendos, 250 M de €. Que, como es habitual, desvían de los objetivos: no los destinan a fines sociales (¿a santo de qué?) sino a pagar los sueldos de los curas.

Y ahora viene la trampa propia de ciertos políticos: Catalá rehúsa dar plazos sobre la ampliación a todas las religiones del privilegio del que goza la Iglesia católica. ´El asunto está aún en fase de estudio inicial, a pesar de que existe una cierta voluntad de avanzar en su definición […] No hay ninguna decisión tomada formalmente, por lo que no puede haber calendario para implementarla´. Lanzo el globo sonda, ilusiono a unos cuantos y luego miro hacia otro lado. Lo mismo se prometió estudiar en los gobiernos de Aznar, Suárez y Zapatero.

Ese dinero que se da a la iglesia, y tal vez en un futuro próximo a otras iglesias, no tiene justificación. Creer en algún dios es una decisión personal y no social. Si las religiones necesitan sitios para reunirse y gurús para que les sermoneen, que lo paguen los adictos. Que no me impliquen a mí. Pero hay más, no solo no hay que subvencionarlos sino también sacarlos de la calle, que es de todos.

Termino con una propuesta: Rajoy, días pasados, en la Conferencia de presidentes autonómicos, se lamentaba de no poder cubrir las expectativas de financiación de los presidentes autonómicos porque desde 2007 se recaudan 20 000 M € menos. Pues muy fácil. Que la iglesia católica cumpla su compromiso de autofinanciarse y ya tenemos recogidos 11 000 M €. ¿Y los otros 9 000? También fácil: de la financiación de partidos políticos y sindicatos. Y podemos añadir un plus: en la Comunidad de Madrid (podemos hacerlo extensivo a las demás Comunidades), por poner un ejemplo, en 2015 se han gastado 1.041.695 euros solo en financiar la asistencia religiosa católica en los hospitales públicos. ¿Y ese dinero a santo de qué? Ese dinero debería reposar en las arcas del Estado. Yo me pregunto qué diantres pintan los curas en los hospitales, además de gestionar acuerdos con las funerarias o asistir con ´interés especial´ a enfermos terminales sin familia.

En la gacetilla de mañana hablaremos de FRANCO Y EL DEUTERONOMIO 23.

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