@ellibelaresc

La argentina Lucía Caram, monja dominica contemplativa, cocinera, escritora, tuitera, estrella mediática y locutora, va de ´prota´ por los medios que visita. Presume de no tener pelos en la lengua. Actualmente reside en España, en Manresa.

La monja visitó recientemente el programa de Risto Mejide, ´Chester in love´, para hablar largo y tendido de sexo sagrado. Insinuó en el programa que María y José, los considerados padres de Jesús de Nazaret, habían mantenido relaciones sexuales. Sin embargo, lo que realmente indignó a varios sectores de la población fucsia y cavernícola fue su afirmación sobre una de las ´relaciones´ más importantes de la Biblia: ´Creo que María estaba enamorada de José y que era una pareja normal, y lo normal es tener sexo […] Cuesta creer y digerir, pero nos hemos quedado en normas que nos hemos inventado sin llegar al auténtico mensaje´. Estas palabras, que a estas alturas poco aliviarán a José, sí han llevado al obispado de Vic a desautorizarla, eso sí, sin nombrarla, como suele ocurrir entre estas gentes. Altas instancias religiosas han criticado una vez más a la monja por su continua exposición a los medios de comunicación y por cómo se ha alejado de la fe que predica la Iglesia católica porque ´desde sus inicios siempre ha formado parte de la fe de la Iglesia la creencia de que María siempre fue virgen y que esta verdad de fe fue recogida y proclamada por el Concilio II de Constantinopla, siendo el primer dogma mariano y compartido por los cristianos católicos y ortodoxos´. Lo dicho, cuestionar un dogma de fe (o sea, creer porque sí) no está muy bien visto. Incluso ha recibido amenazas de muerte por hablar de un tema prácticamente tabú, y se ha visto obligada a pedir perdón. ´Me preocupa la lectura fragmentada, ideológica y perversa que algunos martillos de herejes, sedientos de venganza y animados por el odio, han hecho llenando de calumnias, amenazas serias, incluso a mi vida, en diversos medios´, afirma la religiosa. Ya van más de 11. 000 firmas que piden su expulsión de la orden. ´Monseñores, esto es un escándalo gravísimo. Es una afrenta a la fe católica que no se puede tolerar y las personas que formalmente constan que pertenecen a las instituciones de la Iglesia deben ser sancionadas públicamente por sus superiores para que no sean motivo de grave escándalo´, denuncian desde Change.org. Y mientras, Lucía a lo suyo: ´Quiero manifestar que no me escandalizaría si (la Virgen) hubiera tenido una relación de pareja con José, su esposo´.

Al margen de la ´virgen´ o de María a secas, que en nada le quita valor, lo más relevante de las confesiones de la monja Lucía es su denuncia de esa actitud de la Iglesia que considera al sexo como algo ´sucio y oculto´ y que entiende la sexualidad como un regalo de Dios siempre que se encamine a la procreación y sea dentro del matrimonio, lo que condena de antemano esas prácticas tan placenteras en las que muchos estarán pensando. Ya se sabe que para esos indecentes se inventó la lujuria como pecado capital y que para disimular lo que históricamente ha sido represión se acuñó aquello de que hay que dominar el sexo para que no te domine a ti. En resumidas cuentas, todo lo que nos gusta es pecado o engorda.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL PP SE DISTANCIA DEL AVE CARROÑERA.

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