@ellibelaresc

nuevo-logoCon lo que me gusta estar enterado de las andanzas y desventuras del político e intelectual español, gallego para más inri, Mariano Rajoy, tengo que confesar que apenas me he ocupado de su presencia en el congreso que este fin de semana han celebrado los populares para encumbrar, una vez más, al victorioso césar, líder por obra y gracia de millones de españoles que votan PP porque sí, porque así lo hemos hecho toda la vida, y por obra y gracia, también, de la ´gestoderecha´ del PSOE comandada por el golpista González  y la sultana Díaz. Un congreso de autobombo con el que tan cómodos se sienten los populares, independientemente de las cosquillas que les hace la sentencia de la Gürtel, que para ellos es nada porque ya lo han pagado en las urnas, y estas los han perdonado con creces. Un congreso de ´unidad unitaria´ y de resultados a la búlgara (Rajoy sale reelegido como presidente del PP con el 95,65% de los votos). Y claro, por eso los conflictos de Unidos Podemos les resultan escandalosos.

Dos temas, eso sí, he sacado en claro. El primero, que los del partido popular están muy bien ´aborregados´, votan con los ojos cerrados y ¡ay! de aquel que se salga del guion establecido, como así parece que ha ocurrido cuando se ha tratado el tema  ´multiusos´ de Cospedal  (ya pagarán con creces los insubordinados), que por apenas 25 votos (y denuncias de pucherazo) se ha podido salir con la suya para mantener cuatro cargos: presidenta de CLM, Secretaria General del PP, diputada y ministra de Defensa. Y más porque no le dan, que esa mujer es de hierro. Esperanza Aguirre a su lado es nada.

Y el segundo y fundamental: que la gaviota del PP ya no va a ser tal. El PP reniega de ´su buitre marino´ y prefiere alinearse  y apostar por el vuelo alto de la ´golondrina de mar´, el charrán,  el ave original  del logotipo que perdió protagonismo porque Fraga la asoció con una gaviota.

Los estatutos del PP recogerán el cambio en su logo. Casi 30 años después de su refundación, el partido reconoce la petición del creador del logo, el militante Fernando Martínez Vidal (autor del logotipo de la refundación de la antigua Alianza Popular y su conversión en el PP), que ha insistido durante todo este tiempo en que el animal era un charrán y no una gaviota. Y se entiende que el PP actual reaccione después de 30 años con un logo que da la impresión de ser insignificante pero con las condiciones actuales de mierda y corrupción que atraviesa el PP no lo es. El dato es muy revelador: una y otro son de la misma familia. Pero la principal diferencia entre las dos aves es el tamaño -las gaviotas son más grandes- y su alimentación. Mientras la gaviota es carroñera y come todo lo que se le ponga por delante, basura incluida, un hábito con el que se ha ganado el apodo de ‘buitre del mar’, el charrán, sin embargo, es más elegante y solo come alimentos frescos que él mismo caza, vuela alto (y no bajo como la gaviota carroñera) y es conocido como el ‘gorrión del mar’. ¿Entendéis ahora la metáfora de por qué el PP no quiere ser gaviota? Ahora que están llenos de mierda por todas partes quieren levantar el vuelo, y para ello el charrán es el ave preferida.

En definitiva, y como siempre ocurre en esta caverna política: charrán o gaviota, lo importante es que coma pescado. Y todo el pescado ha estado vendido desde el primer día en un congreso controlado por un gallego, que algo sabrá de gaviotas, de pescado y del arte de la simulación. Nadie espera que de la Caja Mágica donde el PP ha celebrado su cónclave broten las sorpresas que promete su nombre.

Lástima que en este congreso no se haya aprobado, también, un segundo cambio en el logo del partido, y es el que se sugiere en la foto que acompaña a esta gacetilla. Más que nada para completar la metáfora, esta vez visual, del charrán y la gaviota.

También celebro la victoria rotunda de Pablo Iglesias.

En la gacetilla de mañana hablaremos de UNA NOVELA BUENÍSIMA, DICE RAJOY.

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