@ellibelaresc

Comentábamos en una gacetilla anterior (¿Ofensa o transgresión?) la espléndida puesta en escena y los contenidos del ganador Drag Sethlas con el título de ‘¡Mi cielo! Yo no hago milagros, que sea lo que Dios quiera’ en el Carnaval de Las Palmas. Algo insinuábamos de las reacciones habituales de la derechona de este país y de las ´autoridades´ eclesiásticas. Nada que no supiéramos de antemano, incluidas las declaraciones de Herrera en la Cope. También publicábamos las impresiones del obispo canario, pero solo un atisbo, que completamos hoy.

El obispo de Canarias, Francisco Cases, tras el exitazo de la actuación del drag vestido de la Virgen y de Cristo crucificado ha hecho pública una carta en la que se queja de la ´frivolidad blasfema´ del drag (¿Estaba viendo el Carnaval en su guarida). En la carta cuenta que en una ocasión le preguntaron cuál era su día más triste desde que llegó a la isla y responde que: ´Hasta ahora respondía que el día del accidente en Barajas del avión Spanair que partía hacia Gran Canaria. A partir de hoy diré que estoy viviendo el día más triste de mi estancia en Canarias´.

Has leído bien. La declaración es como suena. Por eso convocó a todos sus adeptos a una misa de desagravio a la Virgen, que ya va siendo habitual (Cañizares, por ejemplo) para ´pedir perdón porque el testimonio de nuestras vidas creyentes no es lo suficientemente vigoroso y coherente en la convivencia social´ y para que la misericordia ´sea siempre la señal de nuestro actuar privado y público´. No pudo evitar el obispo que se le llenaran los ojos de lágrimas al ver a ´miles de personas que coreaban´ y aplaudían la actuación del ganador del concurso. Con otras palabras: no pudo soportar ver que la gente se divertía y no estaba pensando en la flagelación, el pecado y el infierno. ´Ha triunfado la frivolidad blasfema´.

¿Una persona ´consagrada´ puede decir semejante barbaridad?  La presidenta de la asociación de víctimas de Spanair, Pilar Vera, insta al obispo de Canarias a que en la misa que ha convocado para para pedir ´perdón´ por los agravios a la fe católica que, a su entender, se cometieron en la Gala Drag Queen, tenga presente a las 154 personas que murieron en el avión de Spanair  y a sus familias, que nada hicieron ´para ser castigados tan cruelmente´.  Vera reprocha al obispo de Canarias que ´en todo este tiempo nunca se haya dirigido a su asociación, por lo que le lanza este mensaje: ´Por favor, si nos ha olvidado, como ha hecho gran parte de la sociedad que ya solo pregunta por las indemnizaciones y no por la lucha que mantenemos por lograr verdad y justicia, hágalo del todo´ una última frase que ha querido remarcar en mayúsculas.

Observamos que en su fanatismo extremo a los prelados no les afectan los millones de casos de pederastia de los curas en su Iglesia, su permanente ´carnaval´ de escándalos sexuales, abusos, maltrato, persecución y apoyo descarado al fascismo desde los tiempos del nazismo. Estos prebostes de sotana siguen sin condenar el sanguinario genocidio franquista, que con la estrecha colaboración de la Iglesia Católica asesinó, sin que hubiera guerra, a miles de activistas de la izquierda, fusilados o arrojados a pozos, simas, chimeneas volcánicas y a las profundidades marinas. Todavía no han pedido perdón por su participación directa en este holocausto pero se echan las manos a la cabeza porque en un carnaval históricamente pagano, alguien escenifique con humor en un concurso algo relacionado con sus creencias medievales.

¿Qué se puede esperar de un obispo que estalla de pena ante la actuación de una drag mientras su curia mira para otro lado ante el drama de los refugiados, los desempleados de larga duración, las mujeres asesinadas? Debería estar más triste este obispo. Ojalá llorara a moco tendido ante algunas declaraciones especialmente repugnantes de sus compañeros de púlpito. Esos que han sembrado el odio mientras utilizan la técnica patética pero efectiva de la victimización. Lamentablemente no lo hará, porque las comparte.

El ganador Drag Queen es Borja Casilla y visto el efecto tan negativo que su número ha tenido en el obispo Cases tiene crudo su futuro porque, según ha declarado, ´buscaba polémica y lo he conseguido […] No pretendía herir ni ofender a nadie, la religión es historia y el público quería que se llevase a escena; la libertad de expresión es fundamental y hay que abrir un poco la mente´. Pero lo mejor de sus declaraciones es que se confiesa agnóstico y actualmente  cursa una adaptación denominada Declaración Eclesiástica de Competencia Académica (DECA) para poder dar clases de religión en colegios concertados y privados. Chaval, no tienes futuro en DECA.

Días después de escribir esta gacetilla leo que el obispo ha pedido perdón a las víctimas, creo que forzado por algún superior y, evidentemente, con la boca pequeña. Pues muy bien.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL TUIT DE MUNILLA.

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