@ellibelaresc

La derecha socialista capitaneada por el golpista González y la andaluza pudo pensar en los momentos previos al golpe que cargándose a Sánchez solucionaban el, para ellos, problema de la deriva a la izquierda del partido. Pero lo que no previeron es que Sánchez tenía cuerda e ilusión para rato y que antes y ahora es uno de los pocos políticos en activo de nuestro país que mantiene intacta su credibilidad y su crédito. Decir lo que se piensa y pensar y hacer lo que se dice, ser coherente y ser consecuente, es lo que tiene el político. Los ciudadanos perdonan los errores pero no que se falte a la palabra dada o que cuando se cambia de posición no se haga por buenas o superiores razones. Y mientras no se demuestre lo contrario la coherencia del PSOE es que ´no es no´. Solo, sin estructura orgánica, sin plataforma institucional, sin recursos, sin medios de comunicación y sin grandes nombres apoyándole dentro del partido, va afianzándose en una preparación de primarias que creo va a ganar. Se muestra valiente y confiado y eso gusta a mucha gente porque nada grande se hace sin optimismo, sin pasión, sin ilusión. Dispone de un relato político coherente que ha devuelto a la militancia el orgullo de ser socialista.

Pedro Sánchez es el candidato ideal para presidir un PSOE que ahora, lo quieran o no reconocer, está agónico, caminando de las faldas del PP y actuando como ellos en el reparto de puestos políticos y prebendas. Lamentable. Sánchez simboliza un PSOE que aspira a no ser tutelado por nadie, suficientemente autónomo de poderes fácticos y mediáticos y que está dispuesto a confrontar directamente con el PP y no a ir a su zaga suavizando sus políticas o barriendo sus destrozos. Sánchez, además, tiene algo especial: es el candidato que menos gusta a la derecha, mediática y política, y esto no es un mal comienzo para un partido de izquierdas y de progreso. Con un Sánchez dialogando con Podemos, haciendo políticas de unidad y aparcando las diferencias, Rajoy volvería a Santa Pola, de la que nunca debió salir, ¿acaso entró alguna vez?

Pero Sánchez lo va a tener muy complicado por los obstáculos severos que tiene en el partido. Hombres en activo como Lambán, Page, Carmona, Abel Caballero y Susana, que no se sabe en qué galaxia están, acusan a Pedro de rojo y extremista por querer resituar al PSOE en su espacio natural, la izquierda. Predican estos lumbreras que el PSOE es socialdemócrata, no de izquierda. Craso error. Estos defensores de las esencias democráticas advierten a la militancia y a la ciudadanía de que la intención del rojeras es fracturar el PSOE y venderlo a Podemos, sin explicar nunca sus acusaciones. Seguro que piensan que una victoria de Sánchez los conduciría a un Frente Popular con los troskistas bolivarianos de Iglesias. Ellos prefieren el PP. Por eso piensan ya públicamente que Sánchez es el Anticristo y que si gana entregará el partido al delirio del sorpasso podemita y será el tonto útil que haga presidente a Iglesias.

A Pedro lo acusan también de querer romper España porque dice y entiende que vivimos en un país plurinacional, como viene a considerar el artículo 2 de la Constitución. Dan pena. ¿´Guerra civil´ entre candidatos y alguno de estos con la Gestora? Puede, y mientras se combate en el frente parece que la ‘operación Susana’ se tambalea. Todas las encuestas la presentan como derrotada, y aunque dicen que presentará en Madrid, el día 26, su candidatura arrecian las presiones para que dé un paso atrás, cuando ni siquiera lo ha dado hacia delante, entre ellas las del golpista González. Zapatero, le sigue fiel.

Los ánimos ante las primarias se están calentando, sobre todo con la Gestora. Tanto sanchistas como  los seguidores de Patxi López han comenzado a disparar directamente contra ella. La acusan de trabajar sin ningún tipo de miramiento a favor del desembarco de la andaluza, contraviniendo los estatutos del partido y violentando a diario la neutralidad que debería ejercer en el proceso de primarias.

Los barones que apoyan a Díaz están seriamente preocupados por la resurrección de Pedro Sánchez, convencidos de que una derrota de Susana Díaz en las primarias sumiría al PSOE en el caos. La incertidumbre es real. Es posible que Patxi López acabe tirando la toalla ante el escaso tirón de su candidatura. ´Si alguna ventaja tiene Patxi en esta contienda, refieren fuentes socialistas del aparato, es precisamente la de presentarse como el único que podría garantizar con su triunfo una cierta unidad dentro del partido y organizar un congreso aseado´. Pero también corre con alguna desventaja, la principal de ellas que es considerado por buena parte de la militancia socialista como un peón colocado en el tablero para achicar el espacio de Sánchez y conseguir en junio un pacto con la presidenta andaluza. La solución dentro de algo más de dos meses.

En la gacetilla de mañana hablaremos de PODEMOS Y LA APM: LOS HECHOS (1).

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