@ellibelaresc

Escribíamos en gacetillas anteriores el papel desempeñado por la AMP en las acusaciones de coacción a Podemos. Lamentable proceder. A este ambiente oscuro y confuso de la asociación se sumó también el premio Nobel de Literatura Vargas Llosa, que sostiene en una entrevista en ABC que Podemos es la mayor amenaza para los periodistas desde la Transición y que sus ataques a los periodistas no son equiparables a nada desde el final del franquismo, salvo quizá los crímenes de ETA que afectaron tangencialmente al periodismo. Que en estos momentos en España haya un problema de ese tipo, por lo que representa un periodismo independiente y libre, es preocupante´. Quizá. Fijaos bien en el contexto del adverbio porque es de los que marcan época.

¿Estas declaraciones son el desliz de un Nobel trasnochado que nos han dejado helados?  Nadie discutirá a estas alturas que Vargas Llosa  es, o ha sido, un magnífico escritor que ha escrito algunas de las novelas más perfectas de la literatura del pasado siglo, de la misma forma que casi nadie discutirá que hoy este insigne Nobel se ha hecho acreedor del título ´cum laude´ de mercenario del siglo XXI. En su afán de superarse con juicios y declaraciones ha perdido  la chaveta, o al menos nos lo parece. Ya hace tiempo que en política es un fracasado.

Aceptemos que Vargas Llosa no sea un experto en la Transición española, ni conozca con detalle la dureza represora del régimen franquista. Pero olvidar las agresiones, los asesinatos y las intimidaciones de ETA a los periodistas es imperdonable: los amenazados, Carlos Herrera, Luis del Olmo, Juan Palomo, de Antena 3, y Aurora Intxausti, de El País; los asesinados, José Javier Uranga, José María Portel, Javier Ibarra y Bergé, José Luis López Lacalle y Santiago Oleaga Elejabarrieta. Hacer un paralelismo entre las presuntas amenazas de Podemos a periodistas y los crímenes de ETA tiene casi carácter delictivo. Todavía estamos a la espera de conocer los nombres de los periodistas tiroteados por el entorno podemita o de que la policía haga pública la noticia de las veces que han tenido que desactivar una bomba enviada a una redacción, colocada en un coche o en un domicilio.

¿Por qué un literato de prestigio hace estas declaraciones tan fuera de sitio y tan trasnochadas? ¿A quién pretende servir? ¿Está Vargas Llosa en el objetivo lanzado por el gobierno de Rajoy y su entorno mediático para desprestigiar a los de Podemos? Lo cierto es que lo dicho por el Nobel no es una metedura de pata, ni una opinión circunstancial, no, está bien dicho y pensado por quien ha dado la orden. ¿Estas declaraciones no ofenden a las víctimas del terrorismo?

En la gacetilla de mañana hablaremos de POR SI SE NOS PERMITEN ESTAS NOTAS.

 

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