@ellibelaresc

  1. Cómo echamos ahora de menos a ese gran ministro del interior, Jorge Fernández Díaz, que tan ejemplarmente supo separar lo civil de lo religioso. Si él siguiera al mando de las fuerzas de orden público, seguro que el autocar de Hazte Oír circularía libremente por las calles de nuestras ciudades, escoltado por dos ángeles y conducido por Nuestra Señora Santísima del Amor, medalla al mérito policial.Cuánto tenemos que aprender todavía de otras democracias, como la de Arabia Saudí, que solucionan estas cosas de la madre naturaleza con métodos que no dejan lugar para la siempre desconcertante ambigüedad. Esta misma semana la policía de ese país, por el que Occidente siente verdadera devoción, ha apaleado hasta la muerte a dos transgénero, a las que previamente había metido en un saco, por llevar ropas femeninas en su domicilio. Es un método más radical que el del autocar, pero seguro que a los saudíes les ha quedado muy claro que los niños tienen pene y las niñas vulva.
  1. La posibilidad de que el Espíritu Santo estuviese dotado de un pequeño pero vivaracho pene de apenas cinco centímetros de longitud no ha sido desmentida ni confirmada por la asociación ultra Hazte Oír, que tampoco aclara si el Espíritu Santo está provisto de pene o de vulva. ´El Espíritu Santo tiene un pico extraordinario que le permite ser un amante excelente, es lo único que podemos decir´, han asegurado desde la sede central de la secta que no cree en la existencia del pene y la vulva sino en la espora como el flujo de un todo universal. Igualmente Hazte Oír estaría dispuesto a discutir sobre la idea de que San José tuviese testículos, aunque mantiene su convicción de que, en tal caso, el carpintero los llevaría siempre guardados en el zurrón, nunca colgando.
  2. Los obispos canarios dicen que lloran de pena por ver a una drag haciendo su espectáculo en el carnaval de Las Palmas, que sienten pena, que les aflige ´tanto pecado´ y que se encomiendan a su inmenso abanico de vírgenes, cristos y otras figuras de su oscuro universo de la superstición ritual entre hostias, relicarios y exorcismos. En su fanatismo extremo a los prelados no les afectan los millones de casos de pederastia de los curas en su Iglesia, su permanente ´carnaval´ de escándalos sexuales, abusos, maltrato, persecución, apoyo descarado al fascismo desde los tiempos del franquismo,donde participaron activamente o guardaron un silencio cómplice. Estos prebostes de sotana satánica siguen sin condenar el sanguinario genocidio franquista, que con la estrecha colaboración de la Iglesia Católica asesinó, sin que hubiera guerra, a miles de activistas de la izquierda, fusilados o arrojados a pozos, simas, chimeneas volcánicas y a las profundidades marinas. Lo último en Canarias. Todavía no han pedido perdón, pero se echan las manos a la cabeza porque en un carnaval históricamente pagano, alguien escenifique con humor en un concurso algo relacionado con sus creencias medievales.

Los señores obispos canarios, Francisco Cases y Bernardo Álvarez, no sienten un mínimo de respeto por quienes sufrieron en sus carnes el genocidio nacional-católico, se entretienen viendo las galas de los drag queen desde sus guaridas repletas de santos y cilicios, para luego salir a la palestra criticando, amenazando, lanzando sus patéticas homilías contra quien ejerce el derecho legítimo de expresión, callando vergonzosamente ante los asesinatos fascistas masivos de la institución a la que representan.

En la gacetilla de mañana hablaremos de PODEMOS Y TAMARA FALCÓ.

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