@ellibelaresc

No descubrimos nada nuevo si afirmamos que los prebostes eclesiásticos de la iglesia española forman un clan contrario a los aires nuevos que quiere ventilar el papa Francisco. Estos obispos, en su inmensa mayoría, pasan del llamado ´aggiornamento´ y se estancan en su conservadurismo que, en muchos de ellos, llega a ser ultraconservador.

Hace unos días la Conferencia Episcopal celebraba elecciones para renovar sus cargos directivos. No hubo sorpresas con el moderado-conservador Blázquez que, como se esperaba, iba a renovar su cargo de Presidente. La sorpresa la dieron los obispos con el número dos, que todo el mundo esperaba que fuera el hombre del papa en España, el cardenal Osoro de Madrid, pero no fue así: la caspa de los obispos desbancó a Osoro y puso en su lugar a uno de los obispos más rancio, casposo, ultraconservador y alentador del odio homófobo de España: Antonio Cañizares, arzobispo-cardenal de Valencia. El mismo que ha sido llamado a capítulo por el papa por sus posturas antievangélicas. Con este obispo de hierro anticristiano como número dos de la Conferencia Episcopal los católicos lo tienen muy crudo si esperan renovación, modernidad, adecuación de la palabra evangélica a los nuevos tiempos y caridad, esa que predican estos señores pero que no parece que practican. ¿Habrá creyentes entre los obispos?

Este tándem Blázquez-Cañizares ya funcionó en España entre 2005 y 2008 y uno recuerda la de escaramuzas que le montaron a Zapatero con el tema del aborto, el divorcio y Educación para la Ciudadanía. Únicos para mover manifestaciones que apestan a ultra. Doce años después se repite el dueto. ¿Cómo es posible este resultado? Fácil de entender: es la evidencia de que los obispos españoles siguen siendo mayoritariamente timoratos y no terminan de apostar decididamente por las reformas que auspicia, desde Roma, el papa Francisco. Solo así puede entenderse el equilibrio de poder entre un moderado (Blázquez), elegido cardenal por Francisco, y un ultraconservador (Cañizares), a quien el Papa sacó de Roma para enviarlo a Valencia, y que aquí sigue siendo igual o más polémico que allí. Cañizares cabalga de nuevo, azote de ateos, rojos, mujeres, gays… y de cualquiera que no sea un fundamentalista nazionalcatólico. El nombramiento de Cañizares es un paso más, y van muchos, de la consolidación de la extrema derecha en todos los ámbitos de este país. Seguimos siendo la reserva espiritual de Occidente.

El comentario que nos proporciona la noticia es claro: la iglesia oficial sigue por donde solía. Hay otra Iglesia que merece respeto pero a esa la silencian y solo la airean cuando tienen que dar imagen. Presenciando las maniobras palaciegas de la iglesia vaticana en España te das cuenta de cuán lejos están estos curas del cristianismo y cuán cerca del poder del PP. Por eso, y dirigiéndome a los católicos practicantes les preguntaría: ¿hasta cuándo vais a aguantar a toda esta jerarquía anclada en la contrarreforma del S. XVI? y ¿qué relación tiene el catolicismo ultra con el cristianismo? ¿Lo sabría contestar Cañizares? Lo dudo. Creo que ni él mismo lo sabe,  pero sí sabe que lo importante para él  es que en el nombre de Dios, él vive como dios.

En la gacetilla de mañana hablaremos de NO A LAS MISAS TELEVISADAS.

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