@ellibelaresc

  1. El papa Francisco sugiere que es mejor ser ateo que católico hipócrita.

Durante la misa matutina en su residencia en Casa Santa Marta el papa Francisco ha criticado la ´doble vida´ de algunas personas que, aunque se declaran muy católicas, hacen negocios sucios y se aprovechan de la gente. ´¿Qué es el escándalo? Es decir una cosa y hacer otra, es la doble vida. Yo soy muy católico, voy siempre a misa, pertenezco  a esta u otra asociación, pero mi vida no es cristiana, no pago justamente a mis empleados, me aprovecho de la gente, hago negocios sucios. Muchos católicos son así y por eso escandalizan. ¿Cuántas veces hemos escuchado, todos nosotros, en el barrio y en otras partes, que para ser católico como ese, mejor ser ateo? Ese es el escándalo. Te destruye, te echa por tierra´.

Desde su elección en 2013 el papa ha animado a los católicos a practicar lo que dice su religión. Ha condenado en repetidas ocasiones el escándalo y los abusos sexuales a menores y no ha dudado en afirmar que los cardenales no deben ´actuar como príncipes´. Solo dos meses después de su elección el papa ya defendió a los ateos cuando dijo que ´los cristianos deben ver a los ateos como buena gente si actúan como tal´.

Esos son los principios de Francisco. Y aquellos, los de su curia, los otros principios. No le dejan hacer. El hombre se desgañita queriendo actualizar el Evangelio y sus cardenales y obispos, muchos de ellos, se lo impiden. Mala cosa que los altos dignatarios de esta iglesia se aferren a privilegios oligárquicos y no piensen en sus orígenes. Lamentable, pero cierto.

  1. El Papa garantiza ´severidad extrema´ con los curas pederastas y los encubridores.

El papa Francisco ha vuelto a pedir perdón por todo el daño cometido por los casos de pederastia dentro de la Iglesia. Pero en declaraciones recientes ha dado un paso más y ha asegurado que se actuará con ´severidad extrema con los sacerdotes´ que cometan abusos a menores y contra los obispos o cardenales que los protejan. Así lo ha escrito en el prólogo de un libro del suizo Daniel Pittet, ‘Lo perdono, padre’. El libro cuenta una historia de abusos cuando era niño por parte de un cura y que el papa define como ´un testimonio necesario, valioso y valiente […] Hemos declarado nuestro deber actuar con severidad extrema contra los sacerdotes que traicionan su misión y con la jerarquía, obispos o cardenales, que los protejan como ha sucedido en pasado´.

Francisco define como ´una monstruosidad absoluta y un horrendo pecado´ los abusos de religiosos a menores y se pregunta: ´ ¿Cómo un cura, al servicio de Cristo y de su Iglesia puede llegar a causar tanto mal? ¿Cómo puede haber consagrado su vida para conducir a los niños a Dios y sin embargo los devora en lo que he definido como un sacrificio diabólico?´.

Es de agradecer que después de tantas ocultaciones por fin el Vaticano, por boca de su jefe espiritual, haya decidido hacer pública tal indecencia. Pero el problema sigue siendo el mismo: ¿colaborarán para atajar tal vergüenza sus cardenales y obispos? Yo lo dudo, y quisiera equivocarme.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ASÍ DEBE CAMINAR EL PSOE.

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