@ellibelaresc

  1. La democracia española, después de la muerte de Franco, desde la Transición hasta nuestros días, es rehén de la Iglesia católica. O mejor, de la jerarquía católica. Desde la Transición lo que han hecho los diferentes partidos que han estado en el Gobierno ha sido dotar a la Iglesia de cada vez más privilegios esperando una rentabilidad en apoyo político. Como así es.
  2. No estamos en una democracia laica, sino en un Estado que dudo que sea siquiera no confesional y que tiene una confesionalidad que no disimula. Primero en los textos, ya que la Constitución reconoce el estatuto especial de la Iglesia católica, y segundo en la práctica política, ya que le concede todo tipo de privilegios: educativos, económicos, fiscales e incluso militares, el Ejército español cuenta con un arzobispo con sacerdotes a su servicio, y que van ascendiendo en graduación al mismo nivel que el resto de los militares. Estas prebendas no solamente no se han reducido con el paso del tiempo y con los partidos de izquierda en el gobierno, sino que se han incrementado todavía más. El ejemplo más claro es la casilla de la declaración de la renta, que le supone un ingreso de 250 millones.
  3. Buena parte de las leyes que se han elaborado en estos últimos 40 años han tenido en la sombra a la iglesia católica, que se ha encargado de que se identificara pecado con delito, calificando de delitos aquellos comportamientos que en el interior de la Iglesia católica son pecado, cuando tenían que estar clara y netamente separados. Un ejemplo de esta falta de separación está en los juicios de personas que han expresado libremente una serie de actitudes en espacios religiosos que se consideran profanación dentro de la Iglesia católica y el Código Penal los traduce en culpabilidad penal. En cambio no se ha producido ninguna colaboración de la Iglesia católica en casos claramente delictivos de sacerdotes, de profesores de colegios, pederastas, que no han sido entregados a la justicia, ni tan siquiera han recibido un castigo dentro de la propia comunidad católica.
  4. La jerarquía católica, la Conferencia Episcopal, no se ha pronunciado ante el autobús de Hazte Oír porque está de acuerdo con ese mensaje de odio. Cañizares es un cardenal que en sus declaraciones demuestra odio a todo lo que tenga que ver con las relaciones que no son heterosexuales. Que está en contra de la teoría de género, a la que desprecia llamándola ideología de género y diciendo que es una de las ideologías más funestas de la humanidad. Además, con motivo del fenómeno de la inmigración dijo que había que tener mucho cuidado con los inmigrantes porque podían ser como el caballo de Troya.
  5. La reforma del papa Francisco no ha pasado los Pirineos, lo cual es una prueba más que evidente de que a la Conferencia Episcopal le falta sentido profético, están demasiados instalados en el sistema eclesiástico, son demasiado complacientes con el poder político del que reciben muchas prebendas, y en agradecimiento no demuestran esa crítica que, por ejemplo, hace Francisco al capitalismo por ser injusto de raíz. Estos obispos, a lo largo de la crisis no han hecho apenas declaraciones contra la responsabilidad que tiene el neoliberalismo al provocar todavía más desigualdad. Contra el aborto, contra la píldora del día después, contra las relaciones prematrimoniales, contra la fecundación in vitro, contra la ordenación de las mujeres, contra el matrimonio de los sacerdotes, contra y contra y contra todo aquello que supone una apertura en la sexualidad, en las relaciones de pareja y en los modelos de familia.
  6. Es cierto que las iglesias están cada vez más vacías, pero también lo es que el Gobierno es rehén de una minoría radical religiosa, lo cual cuesta mucho de entender, a no ser que sea verdad que eso ocurre porque muchos de los políticos, ministros, magistrados y jueces que nos legislan y gobiernan pertenecen a esa dañina y mafiosa secta cuyo objetivo no es seguir el Evangelio a rajatabla y con todas sus consecuencias sino conseguir dinero y poder, con unos capos de pensamiento anclado en el Concilio de Trento.

En la gacetilla de mañana hablaremos de DECORO PARLAMENTARIO.

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