@ellibelarec

Leo el siguiente titular: ´El Gobierno paga el sueldo a 82 curas que trabajan para las Fuerzas Armadas´ y me pregunto en qué país supermillonario vivimos, según para qué. A esta plantilla diseminada por las unidades militares se le suman sus dirigentes: un arzobispo y cinco vicarios, generales del Ejército de Tierra y Guardia Civil, Aire, Armada y Cuerpo Nacional de Policía.

El Ministerio de Defensa tiene asimilados los capellanes  a funcionarios de alto nivel y, aunque abona sus retribuciones, no contesta sobre cuánto gasto supone este lujo espiritual a las arcas públicas. Se limita a recoger que estos curas están equiparados a funcionarios de alto nivel. ´Sus retribuciones básicas se encuentran asimiladas a un nivel 26 de la Administración General del Estado´. Un capellán recién incorporado a su unidad ingresa más de 30.000 euros brutos anuales de acuerdo con la normativa vigente. El arzobispo castrense, Juan del Río, ganó 59.832 euros en 2016 según ha respondido el Gobierno a través del portal de transparencia, un 5% más que en 2012.

Mirando la legislación vigente, la retribución básica de ese nivel funcionarial prevista por el Ministerio de Hacienda para 2017 llega a 14.824 euros más otros 570 por cada trienio de servicio. Además, estos curas reciben un complemento de empleo que varía entre los 771 euros mensuales para los asimilados a comandante, los 807 euros para los capellanes con más de 15 años de antigüedad (como tenientes coroneles) y los 842 para los sacerdotes con más de 25 años (como coroneles), según el decreto que regula sus pagas. También está previsto añadir al sueldo un complemento específico que va de 465 a 752 euros mensuales, según el Reglamento de retribuciones de las FF.AA. Así, según la normativa, un capellán recién entrado en servicio percibiría unos 32.900 euros brutos anuales.  El cuerpo espiritual del Ejército también tienen un uniforme y emblemas específicos.

Paga el Estado, pero es la iglesia católica  la que designa y escoge a los capellanes destinados a este servicio, igual ocurre con los catequistas en los centros de enseñanza, que los elige la iglesia y los pagamos todos, creamos o no en esta secta.

El pasado 16 de marzo, el exjefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y ahora miembro del Consejo Ciudadano de Podemos, Julio Rodríguez,  abogó en TVE por la desaparición de la figura del capellán castrense de las unidades militares, aunque admitió que la asistencia sí debería procurarse, incluidas ´otras confesiones´. El arzobispado contestó que ´la asistencia religiosa a las Fuerzas Armadas es un derecho del militar creyente´. Ya lo veis: siempre hablan de derechos, pero ninguno lo hace gratis y por el sostenimiento de la fe.

Y termino: ya me diréis qué hace en ese lugar de la foto ese señor de negro. Al César lo que es del César´. No lo quieren tener claro, por lo que se ve. O no les conviene. Qué imprescindible es romper el Concordato. No hace falta que nos preguntemos qué nos da, y cuánto le damos a él. No entiendo, en estos momentos, cómo los políticos de cualquier ideología no lo ven. Porque entiendo que en tiempos del nacionalcatolicismo de Franco tuviera un utilidad impagable. ¿Y ahora? Ninguna. Solo beneficios para el  Vaticano.

Últimas noticias: la indignación del Liberal escandalizado es máxima. La católica lo abarca todo con el consentimiento de quienes ya sabéis. Os cuento las dos últimas. Primera: misas y actos religiosos en dependencias policiales. El gobierno dice que son la tradición. Y segunda e injustificable: El ministerio de Defensa ordena izar la bandera a media asta por la muerte de Jesucristo. Una orden del Ministerio dirigido por Cospedal detalla que deberá cumplirse en ´todas las unidades, bases, centros y acuartelamientos´ pese a que el Real Decreto que regula esta práctica no contempla este caso. ¿Es legal esta medida? Al PP le importa un bledo. Hacen lo que les da la real gana y ya sabemos que PSOE y C´s se lo permiten, y tan a gusto.

En la gacetilla de mañana hablaremos de  IMPOSIBLE QUITÁRNOSLOS DE ENCIMA.

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