@ellibelaresc

A lo largo de su trayectoria política don Tancredo Rajoy se ha caracterizado por ser un mentiroso compulsivo. Ahora ha sido citado a declarar por el caso Gürtel. ¿Mentirá también en esta ocasión? ¿Se atreverá a cometer perjurio? Se le terminaron las oportunidades de decir, descaradamente, chorradas (no sé si conscientes o innatas). Esta vez no podrá contestar con reticencias o inexactitudes, ni silenciar hechos o datos relevantes, como nos tiene acostumbrados. Don Mariano, esta vez, tendrá que declarar con la obligación de decir la verdad, que es un concepto complejo para alguien que lleva años instalado en la postverdad. En este caso no utilizará el plasma para dar un aburrido, monocorde y vacuo discurso, sino que tendrá obligación de colaborar con la Justicia, contestando verazmente a todo lo que se le pregunte. No se esperan muchas preguntas por parte de la Fiscalía ni de la Abogacía del Estado. Normal, después de oponerse vehementemente a que ´su´ presidente fuera llamado a testificar, y tiene que quedar claro que las preguntas que se le hagan a Mariano sólo serán las pertinentes a la primera etapa de la Gürtel, que es la que se está juzgando.

El PP cuando de Justicia se habla siempre defiende que ellos son los primeros en colaborar, menos cuando el suceso les afecta a ellos. Tal es el caso que nos ocupa. No cabe duda de que desde el Gobierno se llevan años intentando impedir que Rajoy declare y ello por diversos motivos: por las consecuencias que su declaración pueda tener para muchos pero, especialmente, para el propio presidente del Gobierno. Entre los riesgos a los que se enfrenta Rajoy el más relevante es el de autoincriminarse en alguna de sus respuestas por esa tendencia lingüística que tiene de decir una cosa y la contraria en la misma frase. También puede incurrir en un delito de falso testimonio si es sorprendido mintiendo en su declaración o, incluso, sin llegar a mentir en el caso de que se evidencie que está contestando a las preguntas con reticencias, inexactitudes o, simplemente, silenciando hechos o datos relevantes. Sea como fuere, su comparecencia nos va a dar mucho juego. Yo estoy convencido de lo mucho que miente en este caso y en los demás y que es posible que en esta ocasión algo salga a la luz. Lo suficiente para encarrilar el tema y desenmascarar a toda una panda de corruptos y mandarlos a Soto del Real, por lo menos. Eso sí, después de haber devuelto lo que han robado.

Independientemente de lo anecdótico del hecho la resolución del Tribunal de llamar a declarar al presidente del Gobierno es una decisión acertada si tenemos en cuenta que el susodicho ha jugado un papel esencial dentro del PP en todos los años en que Bárcenas ha sido gerente y luego tesorero, es decir, en los años que se están investigando. La cita también pone de relieve que aunque somos muchos los que estamos desencantados con una Justicia al servicio del PP todavía nos queda la ilusión de que ´aún quedan jueces honestos´ que ven los desmanes del PP desde otra perspectiva que no sea la partidista o la impuesta por las altas esferas y con el objetivo de avanzar con tiento y prudencia pero sin pausa, para intentar desentrañar una de las mayores tramas de corrupción de la historia de España. Lo lamentable no es que Rajoy tenga que acudir a declarar sino que lo haga obligado por un Tribunal. Cualquier presidente de Gobierno que vea su nombre relacionado con un caso de corrupción no debería esperar ocho o más años para declarar y, mucho menos, intentar todo tipo de maniobras para evitarlo. Porque quien nada debe nada teme. Pero en el caso de Rajoy el auténtico problema es que ´todo es falso, salvo alguna cosa´ y esa ´cosa´ es la que puede terminar pasándole factura.

Esperemos que esta iniciativa de la Justicia no frustre las expectativas creadas y tengamos a un presidente de Gobierno amnésico total y tonto de remate, que no se acuerda de nada, ni se enteraba de nada. Y que no corrobore con su actitud lo que miles de ciudadanos de a pie pensamos: que estamos gobernados por un imbécil. De todas formas veremos cómo queda la cosa porque, y no esperaba otra cosa, un PP nervioso ya le reclama al tribunal de ‘Gürtel’ que motive su decisión de llamar a declarar a Rajoy como testigo, aunque por otro lado, y forma parte de la jugada, Rajoy ya anuncia que irá encantado a declarar, y todos sabemos  que dirá poco, incluso puede superar los 579 ´no lo sé´ de la hija del emérito. Ya se sabe, a él no le consta nada, nunca, salvo alguna cosa.

Y atención: habrá que ir con mucho cuidado porque estamos llegando a un nivel de imputaciones que votar al PP tiene que ser enaltecimiento de algo.

En la gacetilla de mañana hablaremos de PARA TRANQUILIZAR AL PERSONAL.

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