@ellibelaresc

No se entiende que la iglesia católica, que se dice seguidora de Jesús de Nazaret, diga y actúe con parámetros muy opuestos a los de este personaje que, independientemente de su legado religioso, fue un inconformista, un ser distinto, heterodoxo, que fue divinizado por la iglesia, sobre todo a partir de Pablo de Tarso que es el fundador de esta secta, para cubrir sus flaquezas y sus miedos. No era un héroe. Él nunca se dijo Dios, sólo ´hijo del hombre´. Fue un antisistema. Su vida y sus dichos eran una paradoja y una contradicción. Arremetió contra la familia tradicional, algo sagrado entre los judíos: ¿Quiénes son mi madre y mis hermanos? (Lucas 13,31ss), se preguntaba. Defendía a las mujeres adúlteras (Juan 8,3ss) contra la hipocresía de los fariseos, y exaltaba a las prostitutas: ´Ellas tendrán un lugar mejor que vosotros en el Reino de los Cielos´ (Mateo 21,31).

Si la caspa eclesial leyera con objetividad los hechos de este profeta tendrían que cambiar de táctica y dejar de asustarse por todo lo que se salga del orden por ella trazado en la liturgia, la fe, la familia, el sexo. A Roma, diga lo que quiera Francisco, le dan miedo todos los distintos, los que disienten de las rígidas normas de conducta por ella trazadas. Teme a los diferentes sexuales: gais, lesbianas, transexuales, prostitutas; a los diferentes religiosos: ateos, agnósticos, animistas, protestantes, judíos o musulmanes. Le irritan los divorciados, los sacerdotes que dejan los hábitos, las mujeres que abortan, los que practican la eutanasia, los suicidas, los adúlteros, los drogadictos. Arrecia sus castigos contra todos ellos. Pero no contra sus miembros.

¿De dónde nace este miedo al diferente en la Iglesia, cuando Jesús de Nazaret, en quien dice inspirarse, era un ser diferente, que actuaba fuera de las normas, más aún, estaba contra las normas de su iglesia, la judía, cuando consideraba que contradecían la libertad del hombre? Se pronunció contra la ley del sábado, sagrada para los creyentes judíos; contra los sacrificios de animales en el Templo y las especulaciones económicas derivadas de aquellos sacrificios. La tomó a latigazos contra aquellos mercaderes.

A la Iglesia católica le da miedo todo lo que no se encuadra en el orden por ella trazado. Le gusta sólo la familia tradicional, y anatematiza otras formas de relación humana más aptas a la mentalidad de los nuevos tiempos;  se escandaliza con el tema del aborto (¿lo permite a las monjas que son violadas y quedan embarazadas en las Misiones? ¿Qué aconseja a los responsables de estas monjas? ¿Les deja libertad para dar a luz a ese hijo? Tengo entendido que Roma da normas secretas a sus obispos al respecto. Las podéis imaginar.

¿Y todo lo relativo al celibato obligatorio para los sacerdotes? Un absurdo histórico. Sabemos que no sólo Jesús, los apóstoles y los primeros Papas estaban casados, sino también los obispos en los primeros siglos del cristianismo. Lo único que se les pedía a esos obispos casados era que tuvieran una sola mujer, para dar ejemplo a los fieles. ¿Qué pretende la iglesia con esta norma? Evidentemente controlar.

La Iglesia ha tenido y sigue teniendo miedo del Jesús hombre. Profesa que ´se encarnó´, que nació de una mujer, que tuvo todas las pasiones humanas pero, en realidad, cubre su humanidad con un tupido velo divino, para alejarlo de los hombres. Para los de su tiempo Jesús era un profeta loco que no tenía miedo al poder al que más bien desafiaba. Jesús no era un diplomático, ni hombre de medias tintas. Tenía alergia a la hipocresía y a la violencia. No condenaba, salvaba. No soportaba a los que juzgaban a los demás. Lo perdonaba todo. Sufría viendo sufrir. Curaba las enfermedades. No tenía miedo de la alegría, de la felicidad, ni del sexo. Multiplicó el vino en las Bodas de Canaán para que siguiera corriendo la fiesta. No dejaba ayunar a sus apóstoles. Comía y bebía en las mesas de los ricos fariseos, aunque personalmente era pobre, sin casa y a veces sin qué comer. Era un inconformista. Todo lo contrario que los Rouco, Reig Pla, Munilla, Cañizares, Rico Pavés y los demás.

¿Cómo encajar este perfil del hombre-Jesús, un verdadero diferente en su sociedad, en la iglesia católica, que aparece cada día más lejana de sus orígenes, con sus condenas, con sus alergias a todo lo que no comulga con ella, con sus aversiones al sexo, con su miedo a los que no piensan como ella, con su arrogancia de creerse la única fe verdadera?

En la gacetilla de mañana hablaremos de RAJOY ES CULPABLE.

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