@ellibelaresc

Al Borbón padre lo obligaron a dimitir (a los súbditos se nos dijo que abdicaba), y conociendo el ´historial´ del susodicho no sorprende, hoy y ayer, en absoluto que el PP (y su marca blanca, el PSOE) se posicionaran sin dilación para blindar al dimisionario. Hicieron bien porque tal vez de no ser por ese inexplicable blindaje en estos y en aquellos momentos lo habríamos visto en la sala de espera, junto con su hija Cristina, esperando sentencia. La pregunta es la de siempre: ¿Blindado, aforado, por qué? ¿Dónde se dice en la Constitución que un rey emérito, que ya no es jefe del Estado es inviolable y no está sujeto a responsabilidad?

Se le permitió demasiado a Juan Carlos. Nadie le cortó por lo sano: careció de sujeción a ley alguna y abusó de su poder o autoridad. A eso se le llama despotismo, y no precisamente ilustrado.

¿Por qué no se le investigó cuando se supo que se embolsaba entre uno y dos dólares por barril de petróleo que entraba en España?, ¿o cuando se supo que Corinna, otra amiga entrañable del rey emérito, también tenía una cuenta en Panamá y otra en Malta (y en unos cuantos sitios más)? ¿Era conocedor y algo más de los GAL? ¿Cuánto dinero se habrá embolsado en comisiones por la venta de armas? ¿A santo de qué sus visitas a los hermanos saudíes? De muchos es conocida la amistad de Juan Carlos con conocidos comerciantes de armas, como es el caso de El Assir.

¿Y el juicio que se le ha hecho a la hija del emérito y a su marido Urdangarín por el tema Nóos? ¿Será verdad que su padre era conocedor y/o partícipe de la trama de corrupción? ¿Por qué no ha sido investigado?

Más de 1800 millones de euros de fortuna son atribuidos a Juan Carlos I sin que se haya emprendido investigación alguna por su procedencia dudosa, injustificable, y por el lugar donde estaban depositados. Juan, su padre, dejó una fortuna en Suiza que fue repartida entre sus hijos. Un total de 728 millones de pesetas en tres cuentas en Suiza, paraíso fiscal, fueron repartidas entre Juan Carlos, Margarita y Pilar. La Casa Real jamás documentó las explicaciones que ofreció ni el caso fue investigado.

También son conocidas las presiones y comportamiento antidemocrático que tuvo con Adolfo Suárez en los momentos previos y posteriores al fallido golpe de estado de Tejero y CIA. ¿La postura que Juan Carlos adoptó no puede ser calificada de otra forma que golpista?  No valoramos en esta ocasión el papel y el comportamiento que tuvo en el 23-F.

¿Hablamos también de la cuenta Soleado (300 millones del emérito en esta cuenta), vinculada con la trama de corrupción Gürtel? El emérito es uno de los 54 españoles que recurrió a la mafia Gurtel en Suiza asesorado por el gestor suizo Arturo Fasana y ´sufragador´ de los viajes de ´negocios y de placer´ de  Corinna y su amigo. En todo este entramado delictivo ´Soleado´ ha cumplido la función de cuenta nodriza por donde han pasado unos 15 000 millones de euros en los últimos años. El fiduciario suizo la bautizó así por el clima soleado de España, la procedencia de sus mejores clientes.

Y suman los escándalos: denuncias de paternidad, muerte accidental de una amiga del emérito casualmente embarazada (Sandra Mozarowski), Corinna y su vinculación con los servicios secretos, la muerte de su hermano en un accidente tan desgraciado como beneficioso, sus escarceos con Bárbara Rey, su verdadero amor con Marta Gayá… ¿Por qué se le permitió vivir al margen de la legalidad, la moral (la suya) y la ética? ¿Cómo se puede entender que estos Borbones no pueden ser juzgados como un ciudadano más? ¿Se le hubiera permitido lo mismo a cualquier jefe de Estado o de Gobierno europeo? Con este historial, que por ahora sabemos, se entienden ahora las premuras de Mariano Rajoy para aforar al emérito y las súplicas al PSOE para que abjure hasta de su republicanismo de boquilla y blinde apresuradamente su teórica inmunidad.  Sí, España es diferente.

En la gacetilla de mañana hablaremos de VUELVE PLA Y EL SÉPTIMO DE CABALLERÍA.

 

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