@ellibelaresc

¿Está en sus cabales Mariano Rajoy? ¿Este hombre sabe el ridículo que hace afirmando en un acto público en Uruguay lo contrario de lo que todo el mundo piensa? ¿No habría que repensárselo y cerrarle las fronteras? ¿Se puede ser más cínico, jeta (en sus acepciones 2,5 y 8 del DRAE) e impresentable? ¿Cómo es posible que se le permita ser presidente del Gobierno? ¿Qué hemos hecho en este País para soportar a este gobierno del PP (también a la monarquía)? ¿Qué fármaco corrupto ha esnifado Rajoy? ¿Quién nombra a los fiscales? ¿Considera este personaje, cuando afirma lo que afirma, que somos tarados mentales? ¿Qué será lo próximo? ¿Defender la honestidad de su partido? ¿Adónde vamos a llegar? El PP no es víctima de nada. El PP es el beneficiario. Es quien ha dedicado todos sus esfuerzos a controlar las instituciones del Estado, enchufar a sus familiares y amigos y sacar beneficio económico de toda una trama criminal.

Tras los interrogantes anteriores vayamos a los hechos. En Montevideo, Rajoy ha asegurado con voz muy firme que ´nadie podrá decir que bajo los gobiernos del Partido Popular la Justicia no ha actuado con total independencia´ (¡ja,ja,ja! el chiste de la década). Lo ha dicho el mismo día que ha defendido públicamente a sus ministros de Interior y de Justicia, Juan Ignacio Zoido y Rafael Catalá, criticados por haber tenido contactos con Ignacio González cuando este ya estaba siendo investigado. Pese a lo evidente, el presidente del Gobierno niega que el PP influya en los jueces (olvida la de veces que hemos escuchado al gobierno criticar a la Justicia y sus decisiones) y que con ellos ´quien la hace, la paga´. Ya lo estamos viendo, sobre todo con los fiscales anticorrupción, pero que no se equivoque porque estamos en la punta del iceberg. Necesitamos ver más, mucho más.

Y con este autobombo de imparcialidad justiciera tiene la poca vergüenza de pedir que no se generalice, que no todos los políticos son corruptos. ´Yo soy partidario de que se deje trabajar a los jueces, de que no se discutan sus decisiones y de que aquellas personas que incumplan la ley sean sancionadas cuando se demuestre su culpabilidad. El Estado de Derecho también implica presunción de inocencia mientras no se pronuncie un juez´, ha explicado.  Me gustaría verlos si la tortilla estuviera del otro lado.

Tras los hechos, el testimonio. Hace unos días la jueza  Mercedes Alaya ha pronunciado una conferencia en Valencia. Fiel a su imagen de no casarse con nadie, la magistrada del juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla no dejó títere con cabeza. Tuvo para todos: cúpula judicial, Fiscalía, medios de comunicación y políticos. Al ser preguntada sobre las grabaciones entre el expresidente madrileño Ignacio González y el que fue su homólogo valenciano Eduardo Zaplana en las que hablan de poner y quitar jueces, la magistrada afirmó: ´Claro que mueven los jueces a su antojo […] No se puede utilizar a los fiscales como lacayos […] No pueden existir cosas como las que hemos visto con un ministro del Interior´.

Si hubo alguna institución contra la que la juez Alaya apuntó durante su disertación, sin duda fue contra la Fiscalía. Con respecto a los fiscales Anticorrupción aseguró que ´no mueven un dedo si no reciben órdenes de Madrid, porque lo he vivido´, dijo en clara referencia al caso de los ERE. Explicó que ´el Ministerio Fiscal tiene dos problemas, la jerarquía y la unidad de actuación. El Gobierno elige al fiscal general del Estado, y este a los de Anticorrupción. El Gobierno está presente en todos los casos de corrupción´. Y añadió que ´los fiscales son implacables en los delitos comunes, pero no se comportan de la misma manera en los casos de corrupción […] Es necesario que el pueblo se involucre (acusación popular) porque nos podemos encontrar que el fiscal ponga fin a una investigación siguiendo órdenes del Gobierno´.

En referencia a los partidos políticos, la jueza andaluza afirmó que ´tras el 15M hay un pacto de no agresión entre los grandes partidos para asegurarse la supervivencia: no comentes mis abusos, yo no comento los tuyos´.

Las soluciones a todos los problemas que acucian a la Justicia son para la jueza: Un consejo General del Poder Judicial elegido por jueces; que la elección del fiscal general del Estado garantice su independencia; autonomía presupuestaria y un pacto de Estado entre las principales fuerzas políticas para evitar que ´ningún procedimiento pueda ser moneda de cambio para pactos entre partidos, algo que está ocurriendo´.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LA FIESTA DE LOS TRABAJADORES.

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