@ellibelaresc

¡Madre del amor hermoso, Cifuentes también! La Guardia Civil la vincula con la financiación irregular del PP de Madrid. La UCO atribuye a Cifuentes presuntos delitos de prevaricación continuada y cohecho a través de la Fundación Fundescam del PP de la que era patrona. La actividad sospechosa de Cifuentes tuvo lugar mientras desempeñaba el cargo de vicepresidenta de la Asamblea de Madrid y el empresario hostelero Arturo Fernández obtuvo varios contratos de suministro y servicio a la Cámara regional para, en compensación, ´engrasar ´al PP con dinero negro para financiar campañas electorales. El informe de la UCO es demoledor, sin grietas, y demuestra que la inmaculada ‘Cifu’ prevaricó, por más que ahora los medios que siempre han bebido los vientos por la Guardia Civil cambien de forma abrupta el discurso y pongan a la institución a caer de un burro.

Así están las cosas cuando los desmentidos no se han hecho esperar, como viene siendo habitual en estos casos. Y de momento la fiscalía Anticorrupción (qué importante es tener a Manuel Moix a pie de cañón) y el juez Velasco (qué está más interesado en su ascenso y en el dinero que en la Justicia) esperan tener las cosas más claras para imputar a ´la rubia´ por prevaricación continuada y cohecho en el marco de la trama Púnica.

Como era de esperar Cifuentes, al saberse la denuncia de la UCO, ha puesto el grito en el cielo. ¿Cómo ha podido saberse la jugada, ´fuego amigo´? Ha dado a entender que es víctima del fuego amigo por su intransigencia con la corrupción y ha sentenciado que está muy mayor para creer en casualidades. Aceptemos, pues, que no puede ser casual que el mismo día en el que se levanta el secreto sumarial sobre los 19 tomos del ‘caso Lezo’ lo primero en ser revelado sean los informes de la UCO que inculpan a Cifuentes, paladín hasta ese momento de la lucha contra la corrupción de sus excompañeros de filas. Aceptemos que, de momento, no esté imputada. Pero lo importante y negativo para ella es que ya está señalada.

El caso lo tenemos ahí. Y está muy caliente. Pero convendrá decir muy seriamente que el problema no es Cristina Cifuentes; no es Aguirre, ni son Granados o González. El problema no es Bárcenas, ni Cospedal, ni Sáenz de Santamaría o Rajoy. Si quitas a uno de estos, entrará otro igual o peor. El problema es el PP, un colectivo mafioso. El problema es que el crimen organizado es el que gobierna un país del considerado primer mundo. Y lo grave es que sus raíces se hunden en todas las instituciones del Estado. De la justicia a la seguridad; del legislativo a los comparsas del ejecutivo. De las finanzas a la cultura nacional. No es Cristina Cifuentes el problema. El problema es el país que sigue convirtiendo a ladrones en cargos políticos.

Pero volvamos a la protagonista. Para empezar es casi un insulto que doña Cristina, además de ‘hacerse la rubia’, quiera que los demás pasemos por gilipollas cuando también ‘se hace la pobre’ (´tengo en estos estos momentos en mi cuenta corriente 900 euros´). Porque obviando que lleva en política toda su vida, que viene de ‘casa bien’, y que su marido tampoco vive precisamente en la indigencia, solo en los últimos diez años, por sí sola, ha cobrado casi un millón de euros en salarios. ¿Tanto ha dilapidado, qué ritmo de vida lleva fuera de la política? La verdad es que me importa un pimiento, aunque lo comente. Pero llama la atención su caso, que es el de una persona que, atendiendo a su confesión, se ha fundido un millón de euros en un decenio, y eso no es demasiado habitual. Hay que ser extraordinariamente caprichoso y consumista para fundirse esa más que importante cantidad de pasta sin adquirir ningún bien declarable. Y un desastroso administrador para no haber ahorrado ni un duro. Que me disculpen, pero visto lo visto, vaya ojo que tienen los madrileños para elegir administradores. Y hay algo más. Una persona con ese nivel de necesidades es el objetivo perfecto para un corruptor. Nadie mejor como candidato a corromperse que alguien a quien no le alcanza con un millón de euros para sus ‘gastillos’; alguien que ha hecho del despilfarro su leitmotiv.

La pregunta que nos hace tiene su mérito: ´¿De verdad alguien tiene duda de que yo he podido cometer un hecho ilícito?´ Duda ninguna, absoluto convencimiento. Nadie que esté en el PP está limpio del todo, pero nadie que haya mamado del PP desde la época de AP puede no estar de mierda hasta las orejas. Ya lo estamos viendo y reafirmando: el PP se descompone en un pantano de sospechas, ajustes de cuentas, traiciones y dinero volado. Crees que aunque los votases no te afecta. Pero esos votos son lesivos. Este partido empezó como un partido de Gobierno y desde hace unos años está mutando a colectivo de casino turbio. Gente dispuesta a caer birlando.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LA PNL DE IZQUIERDA UNIDA.

Anuncios