@ellibelaresc

Otra de las artimañas amenazadoras que la secta católica utiliza para amedrentar a sus fieles seguidores es el invento de un ente maligno, de olor sulfuroso, que vive entre llamas y disfruta de aguijonear a sus cautivos pecadores, de nombre genérico demonio, y de nombre propio  Belcebú, Satán o Maligno. Toda una garantía de terror, sobre todo para niños y fieles timoratos, que hay muchos.

Este ser maligno es el antagónico del buen Dios, Jesús o Espíritu Santo, cuyo seguimiento es un bálsamo de Fierabrás cervantino que impide la presencia del mal que acompaña al diablo. Este desorden maligno saben los fieles de esta secta que se puede combatir con oraciones, sacrificios, abstinencias, limosnas (que no falten), rezos del rosario y participaciones activas en las celebraciones religiosas. Pero a veces el maligno se mete tan profundamente en el cuerpo y alma de un católico que se hace imprescindible la actuación de un exorcista, que sirviéndose de ritos y magias expulsa el demonio del cuerpo del poseído.

Los exorcistas son nombrados por los obispos para sus respectivas diócesis. Pero si en España hay un caso de exorcismo grave, contumaz, de esos en los que el diablo se niega tozudamente a salir de un cuerpo poseído, es más que probable que el exorcista gallego José Luis Portela, de 74 años, fuera el encargado de solucionarlo hasta ahora. Porque en la actualidad  será más recordado por ser un sacerdote condenado por cometer abusos sexuales.

Portela abusó de una feligresa de 42 años llamada Valeria Midas a la que arrinconó en 2014 en la sacristía del templo en donde ejercía. Según la sentencia, el acusado, ´con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, abrazó a la feligresa, le introdujo las manos por debajo de la ropa y le tocó los pechos´. El juez considera probado que el padre Portela le pidió a la víctima que ´le besara al tiempo que la agarraba y le besaba el cuello diciéndole ‘Dios quiere que estés bien’ ´. La mujer, con problemas de insomnio tras el suceso, acudió a su médica de cabecera y se sinceró con ella tras pedirle ´algo para dormir´. Fue la doctora quien denunció los hechos. Durante el primer juicio, el cura afirmó, según explica Pablo Viana, abogado de Valeria Midas, que ´la doctora solo denunciaba porque tenía envidia de que él curase a gente que ella no podía curar´.

En abril de este año se celebró el juicio en el que el magistrado condenó a José Luis Portela a un año de prisión y a pagar 4.000 euros de indemnización a la víctima. El cura ha recurrido la sentencia a la Audiencia Provincial de Pontevedra. ´Prefiero pagar 8.000 euros a un abogado que 4.000 a esa mujer, porque miente. Creo que puede estar ligada a una secta satánica y lo que quiere es echar abajo a un exorcista como yo y manchar mi nombre´. La Audiencia Provincial ha ratificado la condena, que no cumplirá por encontrarse debajo de los dos años y carecer de antecedentes. Y no solo eso, también le ha condenado a pagar los gastos judiciales (6.000 euros). El abogado de Portela le ofreció a la víctima 15.000 euros antes de ir a juicio, algo que nunca llegó a ocurrir porque la víctima no denunció por dinero.

Valeria llegó a escribir al Papa para mostrar su desencanto porque la Iglesia cobijara a párrocos como el acusado. La misiva hizo que el mismísimo Pontífice se interesara por el caso y pidiera al arzobispado de Vigo que abriera una investigación. Ahora esa misma institución ha expulsado al condenado de su seno. El cura tendrá que abandonar la iglesia de San Campio, en donde lleva 47 años dando misa, y también tendrá que abandonar sus labores como exorcista.

Sostiene Valeria que ´este señor no representa a Dios. Sé que le ha hecho a más gente lo mismo que a mí pero no se atrevieron a denunciar. Y lo entiendo. En el juicio me sentí humillada, me hacían pasar por loca. No le deseo a nadie que pase por lo mismo que yo´. Según afirma, el obispo, Luis Quinteiro, llegó a preguntarle a Valeria si ´los tocamientos en el pecho no podrían ser un método de curación´.

¿Qué pensará monseñor Plà de esta forma tan original que el exorcista gallego tiene de echar a los demonios? ¿Lo tomará como modelo pionero para sus cursos curativos de homofobia y sexualidad? Qué novedad eso de utilizar tocamientos obscenos para curar. ¿Lo incluirá en sus másteres de sexualidad para goce de sus curas? No lo descarto.

En la gacetilla de mañana hablaremos de KICHI TAMBIÉN CONDECORA A VÍRGENES.

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