@ellibelaresc

  1. ¿Ofensas contra las creencias religiosas? No conozco mayor ofensa contra la fe cristiana que la justificación de un golpe de Estado y una dictadura sangrienta. No conozco mayor ofensa contra la fe cristiana que el cerrar los ojos ante la tortura, el hambre, el machismo y la explotación de los seres humanos. No conozco mayor ofensa para la fe cristiana que una iglesia llena de prebendas, riquezas, concordatos y honores por llevar bajo palio a un dictador. No conozco mayor ofensa contra la fe cristiana que una iglesia empeñada en convertir sus sentimientos privados en dogmas de cumplimiento oficial. No conozco mayor ofensa contra los cristianos que trabajan con los pobres, los refugiados, los enfermos y los sin papeles, que exista un artículo del código penal capaz de convertir en ofensa una opinión libre sobre la cruz, las religiones, los dioses y sus sacerdotes.
  2. La participación de Mariano Rajoy como testigo en el juicio de la Gürtel ofrecerá a los españoles la oportunidad de valorar la sinceridad de su máximo dirigente. La ley obliga al testigo a decir toda la verdad y no hacerlo es delito. Los acusados, en cambio, cuentan con la garantía legal de su silencio, su amnesia e incluso su mentira, por burda que sea. Pero no así un testigo. Las respuestas de Rajoy no pueden ser una anécdota, un discurso difuso ni una incomodidad fotogénica. Tiene que ser la cita con la verdad, una verdad que se les hurta a los españoles.
  3. La corrupción es el segundo problema del país según la ciudadanía. Pero la corrupción es como la vitamina C. Hay un momento en el que por mucha que pongas, ya no hace efecto. Llevamos tantos años, tantas noticias, tanto chorizo y tantas imágenes de políticos del PP desfilando por los juzgados, que ya sabemos lo que había que saber. Que el PP se financió ilegalmente y que los chulitos madrileños repeinados de las pulseritas y las banderas se lo estaban llevando crudo. Haciendo gala de su paradigmática flema, Rajoy ha ido viendo cómo sucumbían todos y cada uno de ellos, enemigos declarados, desde Aznar hasta Aguirre. Y aunque él se sienta en un despacho de la calle Génova que fue reformado con dinero negro, y recibió durante años unos sobres con billetes de 50 euros también procedentes de la Caja B, aquí paz y después gloria. Ya está: los culpables están en la cárcel, en el banquillo o esperando a sentarse en él. Tan sólo tendrá que aguantar la vergüenza adicional en el Congreso cuando se ponga en marcha la comisión de investigación correspondiente. Pero quizá vendrán a aliviar algo el oprobio los vascos, los catalanes, Ciudadanos y, quizá, también el PSOE. En definitiva, con un poco de suerte y de aguante, Rajoy terminará la Legislatura amortizando el impacto de la corrupción, que tanto ha dañado la reputación de su partido.
  4. No debe ser agradable que a un jefe anticorrupción lo acusen de taparla, señor Moix. Pero anímese. No está usted solo. El ministro de Justicia que le envía SMS a investigados, confía en usted. El secretario de Estado que se reúne con corruptos, confía en usted. Incluso el presidente del gobierno Rajoy ha puesto la mano en el fuego por usted y su independencia. Toda una garantía. Cuando Rajoy apoya públicamente a alguien, nunca se equivoca. Como así ha sido.
  5. El artículo 16.3 de la Constitución establece que ´Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones´. De otra parte, el Acuerdo sobre Asuntos Económicos entre la Santa Sede y el Estado Español, de enero de 1979, en su Artículo II.1, establece que ´el Estado se compromete a colaborar con la Iglesia Católica en la consecución de su adecuado sostenimiento económico, con respeto absoluto del principio de libertad religiosa´. Pero cooperación y colaboración no es financiación directa ni subvención permanente. Quien quiera Iglesias que se las pague, como cuando uno quiere peces se tiene que mojar. Para establecer un Estado auténticamente laico, la Constitución tendría que estar redactada de otra forma, pero se hizo como se hizo y como en otras tantas materias, dice lo uno, lo otro y lo contrario. El Estado ha de romper con la Iglesia que oprime conciencias, controla gobiernos y vive a costa del erario público.
  6. Con una justicia manipulada desde el poder político, como bien se ha puesto recientemente de manifiesto con actuaciones impresentables del Ministro de Justicia, del Fiscal General del Estado, o del Fiscal Jefe Anticorrupción, y con la situación paradójica en la que el PP, a pesar de todo, siendo el partido más corrupto es el más votado, solo una acción contundente de los poderes públicos, en la que se ponga sobre la mesa el papel de la justicia y la posible disolución del PP, al menos en las comunidades madrileña, valenciana y murciana, podrá aliviar esta inaguantable situación.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LOURDES Y LA CONGA.

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