@ellibelaresc

Muy bien. Sánchez ha ganado con holgura y el objetivo de apartar a la felipona se ha cumplido. ¿Y ahora qué? ¿Tiene arreglo la fractura del PSOE o va hacia la escisión o la irrelevancia? ¿La situación es tan grave y relevante que se tendrá que lamentar la espantada de Corcuera? ¿Qué hacer con las opiniones cavernícolas de Joaquín Leguina y Rodríguez Ibarra sobre Cataluña y Podemos en las televisiones ultraconservadoras de la TDT? Muy curioso: las opiniones de los tres han situado a Rajoy y sus ministros como una pandilla de progres.

Pedro Sánchez tiene mucho trabajo que hacer. Es su gran oportunidad de refundar el PSOE y ponerlo en manos de la militancia, y digo esto con fe en las palabras que le oí en Sevilla, en un mitin a la orilla del Guadalquivir, que espero no se queden en agua de borrajas mitinera. Sería para quien esto escribe un enorme desencanto. Lo aplaudí porque habló de generosidad, de laicismo, de enseñanza pública y de oposición férrea al gobierno de Rajoy (´no es no´). A lo largo y ancho de su campaña de primarias ha mantenido un discurso adecuado a sus militantes y creíble para los potenciales votantes. Que cumpla con lo pregonado va a aumentar considerablemente su credibilidad. Y para ello deberá apoyarse en un equipo sólido, recuperar la socialdemocracia, olvidarse de la caspa ´baronil´, potenciar la izquierda auténtica y abandonar los  personalismos mesiánicos.

¿Y ahora qué, nos preguntábamos? Son muchos los columnistas que instan a Sánchez a la concordia, a que haga un esfuerzo máximo por ´ensanchar´ el partido, a que olvide la criminal actitud que Felipón y los suyos, Susana como instigadora pertinaz, demostraron en el golpe de estado de octubre, a que proteja a sus líderes territoriales apoyándoles sin fisuras y sin matices en sus territorios. Demasiada generosidad.

Sánchez no se equivocará  si  ´cose´ un PSOE para su militancia y rebaja el elitismo que han cosechado los ´líderes´ derrotados. Si propone una forma de gobernar de rechazo total a las políticas neoliberales y desde este rechazo integre. No estaría de más dotar del contenido perdido a las casas del pueblo. Abrirlas  a actividades de voluntariado social y de debate político. Buscar aliados entre los movimientos sociales, los profesionales de prestigio, los artistas y los intelectuales, renovar los liderazgos… Sánchez y los suyos deberán entender que PSOE y UP son dos proyectos autónomos condenados a entenderse si se quiere cambiar el Gobierno y la vida de los ciudadanos a mejor.

La elección sin discusión de Sánchez no ha sido casual. Se debe, principalmente, a la repugnancia de muchísimos militantes hacia la deriva derechista que tomó el partido, a la vergonzosa dimisión de parte de la ejecutiva para, en una utilización espuria de los estatutos, forzar el cese del Secretario General y, sobre todo, a las infamantes y sectarias decisiones de la gestora de claro corte susanista. La elección de Sánchez ha sido todo un bofetón en los morros de la vieja guardia del partido y de sus adláteres. Sánchez debe ensanchar la base de votantes del partido, pero no a base de integrar Felipes, ni Susanas, ni JavieresFernández, ni Zapateros, ni Pagés, ni Varas, ni Ximos, sino a base de solidez, unidad, seriedad y oferta electoral sólida y atractiva, sin tentaciones populistas. Vamos, lo que no suele estimarse entre nuestros políticos.

La tarea que Sánchez tiene por delante no es de broma, tiene que conseguir que la militancia también esté representada por sus líderes territoriales, algunos ´investidos por los dioses del socialismo´, que no dudan en cambiar de chaqueta a las primeras de cambio. Eso no es unidad, es cinismo puro y duro. ´Proteger´ a Ximo Puig, Fernández Vara, Lambán, Garcia Page, a la propia Susana,….., es cerrar en falso la crisis del partido, transmitiendo una sensación de debilidad que no hará más que alargar la agonía. ´Ensanchar el partido´ no es lo que pedía la gente que se concentró en Ferraz para celebrar la victoria de Pedro. Allí la gente que se veía era gente sencilla, clase trabajadora, los que sufren la precariedad y los contratos basura, esa gente no quiere ´ensanchar´, quiere justicia y mejores condiciones de vida actual y futura, para ellos y sus hijos, para ´ensanchar´ ya está el PP, donde caben todos, desde la derecha a la extrema derecha, con el fin de acumular los satisfactorios beneficios que da la corrupción.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ¡ESA VIRGEN GADITANA!

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