@ellibelaresc

La moción de censura que Podemos le va a hacer al PP es mañana y sin la colaboración del resto de partidos del arco parlamentario. Hecho que no entiendo porque ¿cómo puede seguir gobernándonos un tipo que lidera un partido gangrenado por decenas de casos de corrupción, un partido considerado por varios jueces como una presunta organización criminal dedicada al saqueo de las arcas públicas en provecho propio o de amiguetes? ¿Cómo puede representarnos en la escena internacional un sujeto que envía mensajes de aliento a gente que va camino del juzgado y hasta de la cárcel y no, precisamente, por delitos de opinión? Rajoy tiene que estar destituido cuanto antes. Hay que echarlo sin esperar al término de la legislatura. Mañana sería mejor que pasado.

No entiendo cómo PSOE, C´s y demás partidos no puedan entender que Rajoy y su PP personifican los males que pudren lo que va quedando de democracia en España: el uso de lo público para intereses privados, el ahondamiento de la desigualdad social y económica, el autoritarismo como respuesta a la protesta, la violación flagrante de la separación de poderes, la manipulación mediática. Es un escándalo que los partidos de la oposición, que son mayoría, le permitan a Mariano manipular las instituciones del Estado con apenas el 33% de los votos, que no se consiguieron, muchos de ellos, a través de unas elecciones limpias sino con dinero negro donado por empresarios golfos que permitieron a este partidos grandes  y suntuosos mítines repletos de cientos de simpatizantes con bocadillo y bebida incluidos. ¿Por qué si obtienes el gobierno con trampas ya nadie puede arrebatártelo?

Estoy a favor de la moción de censura a Rajoy presentada por Podemos. ¿Que no puede ganar? Bueno, tampoco triunfaron las que presentaron Felipe González (1980) y Hernández Mancha (1987), pero sirvieron, claro que sirvieron. Expresaron el hastío de los electorados de uno y otro político en aquellos precisos momentos y circunstancias. Hemos llegado a una situación en la que el bipartidismo, afortunadamente, es historia y en la que PSOE y Podemos, salvadas las distancias y los egos, tienen que entenderse, necesariamente. Podemos ha dicho que retiraría su moción de censura si el PSOE presentara una propia. No ha sido así, queda la posibilidad. Adelante, pues. El PSOE tiene una oportunidad de oro para responderle a Podemos que de acuerdo, que va a presentar su propia moción. Incluso sería razonable que pidiera hacerlo dentro de unas semanas, una vez reorganizado tras su Congreso de junio. Supongo que son cosas de las que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias podrían hablar, y no hace falta que lo hagan a gritos y delante de una docena de cámaras de televisión. Tienen que hablar de algo muy sencillo que quiere la mayoría de los españoles: desalojar a Rajoy de la presidencia del Gobierno. Es una auténtica tragedia que estos sinvergüenzas sigan gobernando este país.

Pero hay que ser realistas y admitir que por ahora no es posible echar a Rajoy porque, lamentablemente, no tiene enfrente una fuerza conjunta capaz de echarle. Un cambio político solo se produce cuando una mayoría –de partidos, de ciudadanos, de entidades o personajes que representan algo en la sociedad civil– coincide en que es necesario. Los líderes de ese cambio son quienes perciben que ese momento ha fraguado, que existe una masa crítica, de personas y de poderes de muy distinta índole, que son favorables a que se dé ese paso, lo expresen abiertamente o no. Y su tarea es tomar las iniciativas para que sea posible, cosa que no ocurre en estos momentos entre la clase política de la oposición.

Pero a Rajoy hay que echarlo. Por eso es imprescindible que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se pongan de acuerdo es este mínimo imprescindible. De momento Rajoy puede aún aguantar, aunque cada día esté más débil y sea cada vez más impresentable. Tiene el tiempo contado. Es prácticamente seguro que no volverá a encabezar las listas del PP. Pero por ahora no tiene enfrente una fuerza conjunta capaz de echarle. Creo en la posibilidad.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL SALTO DE LA REJA.

Anuncios