@ellibelaresc

Torquemada y sus sibilinas artes de persecución y de tortura para sonsacar ´la verdad´ a los heterodoxos y herejes vuelve a estar de actualidad en boca de nuestros próceres políticos del PP, que se ven acorralados por todas partes, no saben cómo quitarse de encima el temporal y han descubierto las posibilidades que tiene recurrir a la Inquisición para hacerse ´los víctimas´, para declararse perseguidos por la oposición que sin piedad y sin argumentos quieren su destrucción.

Leed atentos esta declaración: ´Confío en la Justicia y en las Fuerzas de Seguridad del Estado, pero no en los responsables políticos de esas instituciones y, desde luego, tampoco confío en el fiscal general del Estado´. La frase es contundente, ¿no? Es de alguien que ha perdido la fe. Podría ser de cualquier ciudadano cabreado con la politización del sistema judicial o de un rojo peligroso que sufre la arbitrariedad del orden y la ley. Pero no. La declaración es del insigne y lúcido Mariano Rajoy Brey. Año 2009. Rajoy estaba en la oposición y ya se sentía una víctima, porque al PP lo perseguía ´la Inquisición´. Desde entonces, lleva el hombre huyendo de semejante tortura. No hay derecho a que sufra tan largo martirio.

Muy compleja esta persecución que sufre el PP, ya desde el año 2009. Pero sucede que estamos en 2017 y hace ya algunos años interminables en los que soportamos los gobiernos del PP. Y siguen con lo mismo. Siguen clamando públicamente contra la persecución de ´inquisidores´ y ´torquemadas´, y eso que los responsables políticos de esas instituciones ahora son ellos. Lamentable y preocupante tanto sufrimiento: Hay una causa general contra el PP. Que alguien ponga fin a tanto tormento. Bienaventurados los perseguidos por corrupción, porque ellos heredarán el reino de los cielos.

Lo cierto es que la angustia del PP va en aumento porque cada vez los inquisidores parecen ser más y su última tortura es querer investigar en el Parlamento la Gürtel, la Púnica, Taula, Lezo y demás sacrificios de víctimas inocentes. Ya basta de tanto ensañamiento. Como el mal se propaga y la carne es débil, aumentan los que caen en la tentación de pensar que en España hay demasiados corruptos. Se están detectando episodios que indican que los preocupados por la corrupción suben 12 puntos en el barómetro del CIS.

Sin duda, ´los chismes´ están pervirtiendo al personal. Habría que neutralizar tal proliferación de la ignorancia. Que alguien ordene imprimir más estampitas. Que Mariano Rajoy sea aún más venerado como una víctima incomprendida. Si nadie lo impide, la última afrenta de los ´adanes´ del mal y del ´tripartito de Inquisición´ es querer investigar en el Congreso presuntas financiaciones ilegales, redes de donaciones irregulares, mordidas, adjudicaciones de contratos públicos, incompatibilidades, campañas electorales… Esto se nos va de las manos.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ¿Y AHORA, QUÉ?

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