@ellibelaresc

  1. Los llamados barones del partido critican a la nueva dirección por su ´sectarismo´ y echan en falta la ausencia en el nuevo Comité Federal de referencias del partido como Eduardo Madina, Elena Valenciano, Antonio Hernando, Ciprià Císcar, José Blanco o José María Barreda. Uno de los más críticos ha sido el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, que se siente perseguido y pide a los ‘sanchistas’ que expliquen por qué quieren ´romper´ el PSOE en Valencia (¿?) y por qué se quiere debilitar su liderazgo al frente de un partido fuerte, como el PSPV-PSOE, advirtiendo que esta situación podría afectar a la presidencia de la Generalitat (¡Vaya! ya ve peligrar su poltrona. Tan demócrata y no entiende que tenga un competidor en el alcalde de Burjassot, Rafael García). También se ´han fastidiado´ y están a la expectativa: Fernando Lastra, de la federación asturiana, Lombán, de la aragonesa, y Page, de la manchega. La mayoría de la delegación andaluza también dejó el congreso sin participar en la votación de los documentos políticos. Lamentable. Estos señores que tan cabreados están han olvidado el refrán quijotesco de que ´donde las dan las toman´.

El comportamiento que han tenido tanto Díaz como sus adláteres andaluces durante el congreso federal ha sido lamentable. Como ya hiciera en la noche en la que Pedro Sánchez le pasó literalmente por encima durante las primarias, este fin de semana tampoco se quedó a escuchar el discurso de su nuevo secretario general, se excusó con que tenía concertada una visita al salón aeronáutico de París. Esa es la idea que tiene de remendar, cuando ella y Felipe González son los mayores responsables de lo que está pasando en el PSOE y que Pedro Sánchez y los suyos pretenden coser. ¿Y todavía se escuchan reproches de que la nueva ejecutiva no ha integrado a susanistas? ¿Qué esperaban? Una cosa es ser integrador y otra estúpido, metiendo en casa al lobo.

  1. ´Somos la izquierda´. Significativo también en este Congreso es que Sánchez ansía recuperar al PSOE de izquierda, algo que no resultará sencillo por la marcada ‘derechización’ que ha sufrido el partido en los últimos tiempos en gran medida por personajes del perfil de Susana Díaz y otros que han estado permitiendo durante más de veinte años los privilegios de la Iglesia, la monarquía medieval, las estafas de los bancos, los abusos de las empresas del IBEX 35 y de haber entregado el Gobierno al Partido Popular. Sánchez deberá rectificar lo anterior y saber también que una verdadera izquierda no debería siquiera plantearse pactar un Gobierno con Ciudadanos, que es derecha destilada. La formación de Albert Rivera no es de fiar, ha encubierto la corrupción del PP como el que más y defiende unas políticas sociales que nada tienen que ver con el socialismo.
  2. La prueba definitiva de que las hostilidades no van a parar nos la da un editorial de El País, titulado Decepcionante PSOE. Ya no se sabe muy bien si dicha soflama es una nueva andanada del consorcio de intereses Alfredo Pérez Rubalcaba-Felipe González. Incomprensible la deriva de este medio: referente principal de la progresía española y convertido ahora en un panfleto caprichoso y prepotente. Dice este periódico que el nuevo PSOE ´quiere sembrar entre los votantes de izquierda la esperanza de que es posible desalojar a Rajoy de La Moncloa este mismo otoño. Todo ello pese a que, como se ha visto en la investidura, la negociación presupuestaria y la moción de censura, la aritmética parlamentaria actual no dé para ese empeño. Políticamente, además, es dudoso que un partido tan desdibujado por el tacticismo y la confusión sea capaz de conformar una alternativa viable y a la vez estable al bloque conformado por el PP y Ciudadanos, que la inconsistencia del nuevo PSOE sin duda cimentará al convertirlos en adalides de la estabilidad´.
  3. Tomo esta nota del blog de Esther Palomera. Tras el Congreso la herida está abierta y el veneno está inoculado, y no hay manera de extraerlo. El resultado es que en este Congreso Federal que unos creen de refundación y otros, de demolición, no ha habido interés en coser las heridas. A los que prometieron hacerlo les pudo la soberbia, y los que podían, sencillamente no querían. De ahí la cara descompuesta de Susana Díaz tras salir de su efímero encuentro con Sánchez la noche del sábado pasado. Dicen que el secretario general le lanzó un papel con un lacónico: ´Ahí tienes el nombre de los siete andaluces que estarán en la Ejecutiva´. La andaluza, a quien el sanedrín de Sánchez hizo esperar en una antesala antes de ver al líder, se encaró con el servicio de seguridad por la tardanza en su entrada, y le respondió: ´Puedes hacer el equipo que quieras´. Luego lloró, se vino abajo y, de repente, tomó consciencia de lo que pudo ser y nunca será ya, de que su sueño ha acabado y de que en el nuevo PSOE ya será sólo una más. Sánchez pudo pero no quiso tener un gesto de grandeza con los derrotados/humillados, pero tampoco la federación andaluza fue dispuesta a conciliar, ni a coser, ni a proponer. Todo lo contrario. Mientras el plenario votaba enmiendas y el dictamen, la ´troupe´ de Díaz celebraba una fiesta desde las 10 de la noche en un local de Madrid.

En la gacetilla de mañana hablaremos de INCOMPRENSIBLE IMPUNIDAD DEL PP.

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