@ellibelaresc

Se sienten ´tocados ´por la gracia de su dios y con el derecho divino de juzgar y anatemizar todo aquello que no se adecúa a sus intereses dogmáticos. Lanzan anatemas a diestro y siniestro sin importarles si hieren o no sensibilidades y otras creencias, pero cuídate mucho de rozarles cualquier creencia que tengan, una misa, un viacrucis, una procesión, que te arman el cristo. Ellos y sus sectarios, llámense Hazte Oír o Abogados Cristianos, entre otros.

La foto que encabeza esta gacetilla, con su cargo episcopal y su frasecita no es más que una muestra del percal que gobierna la inmensa mayoría de las diócesis españolas. Los pastores de un dios en el que da la impresión que no creen. Jerarcas que desde sus púlpitos es habitual verles dogmatizar sobre la homosexualidad, la procacidad del sexo, la xenofobia, su lucha contra el colectivo LGTBI y la que llaman ideología de género, entre otras. De todo menos de lo que deben: predicar el evangelio de su líder.

Si nos fijamos en estas burradas pronunciadas por estos obispos podremos extraer dos conclusiones. La primera, que están obsesionados con los menores, el sexo, los gays y la mujer. Y la segunda, que a los obispos y cardenales les sale gratis decir estas barrabasadas desde sus tribunas, porque ninguno de ellos ha sido retirado de sus cargos ni por el Vaticano ni, y lo que es peor, por la justicia ordinaria.

En la gacetilla de mañana hablaremos de IRONÍA DEL DESTINO.

 

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