@ellibelaresc

Quien sea Rajoy  no hay español que no lo sepa. Hablo de su talante intelectual y de sus chascarrillos estúpidos tan ocurrentes. Otra cosa es el cristal con el que se le mira. El mío de caleidoscopio. Torpe, cansino, falto de reflejos, nulo gramatical y esperpéntico. Más no quiero añadir en esta ocasión.

A Mariano le podemos perdonar que haga un pacto con Nueva Canarias y que a la hora de votar su torpeza le incapacite para apretar el botoncito verde para aprobar una de las enmiendas que el susodicho pactó con el representante de eta formación, Pedro Quevedo, para aprobar los Presupuestos. El descojone en la sala del Congreso fue de los que marcan época.

Que Rajoy muestre en el Congreso esta inseguridad es preocupante, aunque tolerable y con expectativas. Precisamente porque en esta ocasión queremos aferrarnos a su inseguridad como nuestra última oportunidad. Ahora que ya sabemos que no nos libraremos de él ni con agua caliente, que no dimitirá pese a ser el presidente de Gobierno más corrupto de Europa, el líder de una banda criminal, debemos confiar precisamente en eso, en su profunda, ilimitada e irreversible torpeza. Es decir, en que cometa un nuevo error el próximo día 26 de julio y diga la verdad sobre la Gürtel en la sede de la Audiencia Nacional. Nada de por escrito, en plasma o en videoconferencia. En persona, como cualquier ciudadano español, con la lengua fuera o dentro, con la verdad o la falsedad por delante, en lo que los jueces denominan ´un acto ciudadano que se enmarca en la normalidad democrática y del estado de derecho´.

Este día comienza el viacrucis de Mariano Rajoy. Cualquier error aparentemente menor como el pleno de los Presupuestos en el Congreso, apretar ‘sí ’ cuando debía hacerlo en ‘no’, puede costarle muy caro: si el tribunal advierte que el presidente intenta confundir, esquivar las preguntas o mentir durante su declaración, puede deducir testimonio por fraude procesal o falso testimonio. En este caso el resto del verano nos puede proporcionar insuperables satisfacciones. Sé fuerte, Mariano.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LUIS NO HA DECEPCIONADO.

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