@ellibelaresc

Murcia estaba muy desconocida territorialmente hablando hasta que la imputación de su presidente (ahora ex), Pedro Antonio Sánchez, a juicio por fraude y prevaricación en el ‘caso Auditorio’, puso a la Región en el candelario informativo. Pero parece ser que esta imputación y puesta en escena del PePero Sánchez no ha sido suficiente y ahora los del PP quieren dar un paso más y poner a Murcia y su región donde se merece, en el ´top´ de la enseñanza, pública y privada.

El Gobierno del Partido Popular de Murcia ha aprobado 21 medidas en defensa de la tauromaquia y quiere ser la primera comunidad en implantar en un ciclo educativo de FP cursos de torero, banderillero y picador. Toda una apuesta innovadora (¿?¡!) en la educación reglada, a base de inyectar dinero público en actividades que promueven el maltrato animal y la muerte de los toros, en una región que tiene la segunda mayor tasa de abandono escolar temprano. En el proyecto también propone conceder becas para novilleros y alumnos de la Escuela Taurina.

La propuesta no es nueva, si bien estaba en hibernación. En octubre de 2015, el Ministerio de Educación, en manos del PP, anunció que pretendía que la tauromaquia se enseñara en la Formación Profesional básica sin necesidad de haber aprobado la ESO. El curso, de dos mil horas de duración y titulado Tauromaquia y Actividades Auxiliares Ganaderas, se impartiría en centros educativos de todo el país o en colaboración con escuelas taurinas, adonde actualmente acuden los jóvenes que quieren ser toreros. Los alumnos que obtengan el título podrán ejercer como novilleros, pero no como toreros. Para ello, deberán recibir la alternativa de ´un maestro´.

Todo ello ocurre cuando ayuntamientos y comunidades autónomas comienzan a darle la espalda a un espectáculo sangriento acostumbrado a recibir subvenciones públicas. El Partido Animalista exigió en su momento al Gobierno que diera marcha atrás con esta decisión y criticó su ´disparatado intento por frenar la debacle que vive el sector taurino´. El módulo, a juicio del PACMA, ´ridiculiza nuestro sistema educativo y ofende al grueso de los ciudadanos, que se declaran contrarios a la tauromaquia´.

Así las cosas la Región de Murcia quiere ser la primera en acogerse a esta propuesta del Ministerio de Educación, adelantándose a cualquier otra comunidad autónoma española. El consejero Pedro Rivera destaca que la Región ´es el mejor ejemplo de la protección y promoción de la Fiesta de los Toros´, ya que fue la primera comunidad española en declararla como Bien de Interés Cultural inmaterial en 2011. En opinión de este representante popular el mundo del toro ´es un eje de desarrollo turístico, cultural y económico que hay que potenciar en la Región´ y ahí la Mesa de la Tauromaquia, de reciente creación, ´jugará un papel esencial para dar máxima difusión a la tauromaquia´.

Soy antitaurino, y por eso me indigna la noticia. La tauromaquia es exaltación de la violencia. Es ese espectáculo heredado de la España inquisitorial que consiste en torturar hasta la agonía y la muerte a un bóvido que ha nacido, como todo lo que nace, para vivir en paz; es muchas cosas, una monstruosidad, una injusta crueldad, un sadismo cínico y perverso, un anacrónico dislate, y un sinfín de sustantivos y calificativos más; pero también y, sobre todo, es una mafia. La tauromaquia es fascismo, es la soberbia de quienes se creen con el derecho a torturar y matar a otros seres a su antojo, y además hacer negocio con ello. No hay más que leer las declaraciones que en su día hizo el sacerdote de Villamuñio: ´La vida de un torero vale más que la de todos los rojos juntos´. Tan piadoso él, y con tanto amor al prójimo…

En este espectáculo dantesco también está implicado económicamente el Estado español, que financia más que generosamente este espectáculo. Según fuentes diversas, el dinero público que nutre a esta barbarie supera los 700.000 euros anuales sólo de parte del Estado. Habría que añadir las ayudas a los ganaderos, más numerosas financiaciones por parte de las Comunidades Autónomas, de las Diputaciones y de miles de Ayuntamientos. Este mundo oscurantista y decimonónico, que vive del sufrimiento de seres vivos, es financiado con el dinero de todos, pese a que casi el 75 por cien de españoles lo rechazan.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ¿POR QUÉ NO OTRA MOCIÓN DE CENSURA?

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