@ellibelaresc

Conozcamos o no los entresijos del Derecho todo el mundo, o casi, reconoce que ´ignorantia iuris non excusat´, que en román paladino equivale a decir que ´la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento´. Máxima que se aplica textualmente al pueblo llano, pero falla, la hacen fallar, cuando se refiere a especímenes de alto voltaje tales como infantas, maridos de infantas, presidentes del gobierno o futbolistas gloriosos.

El miércoles 26 de julio, en su comparecencia en calidad de testigo en el caso Gürtel, Mariano afirmó que ignoraba por completo que la financiación de muchas campañas del PP funcionaba más o menos igual que la economía de la familia Corleone. En concreto, Mariano insistió varias veces en su incultura legal y en que él se dedicaba sólo a la política y desconocía absolutamente los pormenores crematísticos de la campaña a las elecciones generales del 2000. Sin embargo, el periodista, sociólogo y colaborador de Público, Emilio Silva, ha detallado en su blog que el presidente del gobierno ´pudo´ haber incurrido en un delito ante el tribunal, puesto que, según informaciones recogidas en diversos diarios por esas fechas, conocía de sobra los presupuestos de dicha campaña. Mintió como un bellaco, ¿y qué? ¿A mí me hubieran tratado igual? Para empezar no me habrían reservado la puerta del garaje de la AN para escabullir el bulto.

Siguiendo el ejemplo, Urdangarín ha interpuesto ante el Supremo un recurso de casación por la sentencia que lo condena por varios delitos de prevaricación, malversación, fraude y tráfico de influencias, alegando que él actuaba únicamente como ´mediador sin conocimientos de Derecho Administrativo´ y ´con la conciencia de que todo se hacía correcta y legalmente´. Las declaraciones son penosas. Como si un ladrón o un homicida se disculpasen planteando que ignoraban esa línea del Código Penal por el cual está prohibido atracar bancos o descuartizar a hachazos a una señora. En su escrito, Urdangarín se presenta a sí mismo como un ´amigable componedor´ (1), el mejor eufemismo que se haya oído ante un tribunal en décadas.

No menos llamativa es la declaración de analfabetismo fiscal y cultural (´Yo no sé de impuestos solo estudié hasta sexto´) de Cristiano Ronaldo el día 31 de julio en el juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Pozuelo de Alarcón. En su declaración siguió el estilo presidencial de Mariano al asegurar que él confiaba en sus asesores y no tenía ni pajolera idea de cómo funciona la Hacienda española. ´Si no fuese Cristiano Ronaldo, no estaría aquí´ le espetó a la jueza, quien tuvo el detalle de no recordarle que si cualquier ciudadano de a pie fuese acusado de fraude fiscal por casi quince millones de euros ya estaría en chirona. Aunque el futbolista se las pasó aparentemente canutas y aunque salió por la puerta de atrás de los juzgados, se mostró chulito, vanidoso y prepotente cuando en su cuenta de Instagram publica una foto en la que aparece refulgiendo en su propio esplendor: ´A la gente le molesta mi brillo, ¡los insectos sólo atacan a las lámparas que brillan!´. Lamentable que un individuo así esté en la calle. Alguien debería explicarle a este paleto que los insectos no atacan sino que se sienten atraídos por la luz, igual que por la mierda. Su arrogancia es patética, y alguien de Marca, ese periódico que babea todo lo que dice y hace el susodicho, debería hacerle ver al futbolista que sus brillos nos importan un bledo, que lo que nos molesta a casi todo el mundo con dos dedos en la frente es que robe, porque las ratas siempre roban en despensa ajena.

(1) La Ley 1563 de 2012 en su artículo 59 define a la amigable composición como un mecanismo alternativo de solución de conflictos, por medio del cual, dos o más particulares, un particular y una o más entidades públicas, o varias entidades públicas, o quien desempeñe funciones administrativas, delegan en un tercero, denominado amigable componedor, la facultad de definir, con fuerza vinculante para las partes, una controversia contractual de libre disposición.

En la gacetilla de mañana hablaremos de LA CUP SACA LA ESCOBA.

Anuncios