@ellibelaresc

Ahora, tras las revueltas, los sindicatos mayoritarios se apuntan al éxito de las movilizaciones, y no lo hicieron cuando mucho antes del cobro de la nómina de enero ellos y nosotros sabíamos que la mierda de revalorización que nos ofrecía el gobierno era un insulto. Así les van las cosas, y tendrán que saber que los jubilados y pensionistas movidos no por partidos ni sindicatos sino heridos en nuestra dignidad, hemos descubierto que nos habíamos quedado solos, que Rajoy ha ido incumpliendo tantas promesas y que nuestras necesidades no se habían solucionado.

Hoy, de nuevo, los pensionistas y jubilados salimos a la calle a echarle en cara a Rajoy y su banda su insensibilidad. Lo vamos a conseguir: no solo una revalorización de nuestras pensiones sino también la jubilación de Eme punto Rajoy. La política actual nos está demostrando que la paciencia del pueblo ya se ha acabado. Es necesario un cambio de Gobierno, que llegará, fundamentalmente, por los jubilados y pensionistas y por el movimiento feminista que ha dejado, también, muy tocados a Rajoy y su banda, que hasta estos momentos vivían en una tranquila penumbra, sin percibir la visibilidad en la que vive la gente a la que gobiernan o representan. Disfrutan del poder y, acunados en sus escaños y despachos, no les apetece descubrir esa realidad, sino disfrutar de las ventajas que les proporciona la holgada y cómoda situación que los ciudadanos les facilitamos con nuestros trabajos e impuestos. ¡Qué pensarán nuestros nietos cuando sepan que su bienestar y sus pensiones se conquistaron, no por la gestión de los políticos, sino por la lucha de los jubilados y pensionistas de hoy!

Estamos en la calle, y ya se sabe que la gota que colmó el vaso, la llama que encendió la hoguera de las vanidades, la tuvimos cuando recibimos una carta de Fátima Báñez que nos decía que “Gracias a la solidaridad y al esfuerzo de todos los españoles hemos concluido 2017 avanzando en la senda de la recuperación y el crecimiento. Un periodo durante el que se han creado más de 600.000 empleos, que constituyen una gran fortaleza para nuestro sistema público de pensiones… Con el objetivo de conciliar mejoras anuales garantizadas con la necesaria salvaguarda económica para las generaciones futuras en 2018, el incremento de las pensiones será del 0,25%… Por último, quiero reiterar nuestro compromiso con el sistema público de pensiones, de reparto y solidario, del que todos estamos tan orgullosos. Es una responsabilidad irrenunciable con los pensionistas de hoy y de mañana”. Más cinismo e insensibilidad, imposible. Una tomadura de pelo más por parte del Gobierno. El movimiento, de este modo, despertó. Esa señora nos había pisoteado impunemente nuestra dignidad. Una vez más Rajoy incumplía una de sus promesas estrella de su campaña electoral y nosotros, los jubilados, tomábamos conciencia de que esta es una oportunidad única que no debemos desaprovechar, por mucho que el presidente se vanaglorie de sus capacidades para manejar el lenguaje: “Haré todo lo que pueda y un poco más de lo que pueda, si es que eso es posible. Y haré todo lo posible e incluso lo imposible, si es que lo imposible es posible”.

Ya no nos fiamos de los incumplimientos del Programa con el que el Partido Popular se presentó a las elecciones; las hemerotecas dejan en evidencia que Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Fátima Báñez o Dolores de Cospedal, mintieron a los ciudadanos en reiteradas ocasiones al afirmar que no tocarían las pensiones públicas. Estas son algunas de sus declaraciones: “Las pensiones son un compromiso ineludible; se podría meter la tijera a todo, salvo a las pensiones públicas… Yo lo que no llevo en mi programa, no lo hago” (M.R); “Se pueden hacer las cosas de otra manera, pero no quitarles a los pensionistas lo que se han ganado con su esfuerzo y su cotización” (Soraya Sánchez); “Cuando Mariano Rajoy sea presidente del Gobierno de España volveremos a subir las pensiones. El mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones es otro ejemplo más de las muchas líneas rojas que no se pueden traspasar” M.Cospedal); “Hay que agradecer al Presidente del Gobierno haber sacado a España de la crisis; es lo que ha permitido mantener el sistema público de pensiones y su poder adquisitivo” (Fátima B). Y paso por desvergonzadas las declaraciones de L.M.Linde, gobernador del Banco de España y su afirmación de que los jubilados tenemos piso en propiedad. Con semejante cinismo se despacha este señor, cuyo sueldo es de 194.148 euros anuales.

Ya lo veis: han hecho todo lo contrario, y lo lamentable es que pese a las manifestaciones masivas y el cabreo y desconcierto de jubilados y pensionistas me temo que muchos les seguirán votando. Los del PP son únicos para meter miedo en el cuerpo, aunque si queréis que os sea sincero creo, y estoy convencido, que esta vez sí van a sufrir una inestimable sangría de votos.

Y termino con un llamamiento a la juventud: sabemos bien que sin riesgos no hay victoria. ¡Ojalá los jóvenes de hoy sean capaces de luchar por sus futuras pensiones como luchamos los que hoy reivindicamos la dignidad de las pensiones!

En la gacetilla de mañana hablaremos de AHORA RESULTA QUE LUIS VIVES ES UN CERDO MACHISTA.

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