Me sobran tantas cosas…

@ellibelaresc

El 8 de octubre, José Corbacho (actor, director, guionista y humorista) compartía en su cuenta de Instagram todas las cosas que le “sobran”, haciendo referencia a la situación de Cataluña. Catorce días después, Jordi Évole redactaba una carta en El Periódico con todo lo que quiere y en ella incluía frases como: “Quiero dejar de etiquetar y de que me etiqueten. Quiero que no me llamen unionista por no ser independentista. Quiero volver a creer que no han fracturado la sociedad catalana […] Quiero que nacer en un sitio sea una casualidad y no te dé derecho a ser más que nadie […] Quiero que los salvapatrias se salven ellos solos, que es lo que ya acostumbran a hacer”.

Ambos coinciden en varias cosas. A Corbacho le sobra la DUI y el 155; Évole quiere que el 155 vuelva a ser un número sin efectos legales. A Corbacho le sobran los independentistas con demasiada prisa y los “unionistas” que desunen, mientras el periodista quiere volver a creer que no se ha fracturado la sociedad catalana. También están de acuerdo firmemente en que una solución no es posible sin el diálogo entre todas las partes que se están enfrentando en estos momentos. “Si juntamos las cosas que ‘me sobran’ a mí con las ‘que quiere’ Jordi Évole nos sale la carta a los Reyes Magos”, ha ironizado Corbacho desde su cuenta de Twitter. Este es el texto de Corbacho:

A un día histórico, le sucede otro que lo es más. A un mal discurso, otro peor. A una manifestación, la siguiente. Y a mí, me siguen sobrando cosas. Me sobran los que cantan “A por ellos”. Y los que llaman fascista a Serrat. Me sobran los que cantan el “Cara al Sol”, sobre todo los jóvenes ignorantes porque me consuelo pensando que los viejos que lo hacen, por ley de vida, morirán pronto. Me sobran ex políticos pirómanos como Aznar, Guerra o González y sus declaraciones incendiarias. Me sobran políticos en activo. Obviamente los corruptos, de los que nos hemos olvidado, pero también los que sobreactúan y pretenden imponer su discurso a cualquier precio. Me sobran “rufianismos” y “hernandismos”. Me sobra la justicia arbitraria que no es justa y me sobran los fiscales y jueces que la practican. Me sobran independentistas con demasiada prisa. Me sobran unionistas que desunen. Me sobra la DUI y el 155. Me sobran patriotas. Y me sobran sus banderas. Todas, sobre todo las de épocas pasadas. Me sobra la violencia. Siempre. Me sobran policías que se exceden en su trabajo y que cantan que “los dejen actuar”. Me sobran medios de comunicación que informan opinando y opinan desinformando. Pero también me sobran los que insultan e increpan a policías y reporteros que hacen su trabajo. Y me sobra, mucho, que mezclemos a los niños en esto y no seamos capaces de dejarlos de lado. Tal vez porque mi padre siempre antepuso mi seguridad a sus ideales cuando corría delante de los “grises” Me sobra todo esto, y más que me dejo. Demasiadas cosas, lo sé. Igual soy al único al que le sobra tanto. Igual el que sobro soy yo. Pero es que no puedo con tanta intransigencia, tanto odio y tanto amargado. Me sobran porque son tóxicos para la convivencia. Y nunca se equivocan. Y nunca piden perdón. Me falta más gente que lo pida, como los que lo han hecho en los últimos días. Y me falta gente que ceda. Creo que ese es el único camino hacia un diálogo. El que sea. Me sobran muchos, lo sé. Pero como tengo que convivir con ellos, seguiré intentando convencerles de que están equivocados. Y sobre todo seguiré esforzándome día a día para que mi hijo no sea nunca uno de ellos.

En la gacetilla de mañana hablaremos de CONSTITUCIÓN Y III REPÚBLICA.

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Tesoreros del PP

@ellibelaresc

El cargo parece ser muy conflictivo y arriesgado en el PP, aunque rentable. Por eso la preocupación entre los dirigentes del partido, Mariano el primero, es ver la manera de poder encontrar a un hombre o mujer de bien que ejerza el cargo de tesorero con limpieza y dignidad.

No es fácil, pero la maquinaria para encontrar el tesorero ideal a medio y largo plazo (el corto ya es imposible) está en marcha y no se están ahorrando medios, en absoluto. Tanto que de acuerdo con el periodista Toni García el Partido Popular podría disponer de un tesorero absolutamente honesto en un plazo de treinta y cinco años si finalmente tienen éxito los ensayos que un equipo de biólogos rusos propone llevar a cabo con células madre de un pastor alemán y el útero de una ballena azul. La inseminación se realizaría en una piscina especial del Instituto Español de Fertilizaciones Contra Natura y ya ha provocado el rechazo de la Iglesia y del propio Partido Popular.

La propuesta de los científicos rusos surge a raíz de la imputación de la nueva tesorera de Génova por financiación irregular y la incapacidad del propio partido para encontrar a un tesorero mínimamente honesto entre sus filas, pues con esta nueva sustitución ya son cinco, de seis, los tesoreros corruptos que investiga la Justicia.

A pesar de los riesgos de este experimento y las pocas posibilidades de que el engendro pueda vestir traje y corbata sin llamar demasiado la atención, los expertos creen que el nuevo tesorero que se obtuviera de esa fecundación sería ochenta y siete veces más honesto que cualquiera de sus antecesores.

El Partido Popular ha agradecido la oferta de los científicos rusos pero la rechaza frontalmente por razones éticas, estéticas y organolépticas. “No necesitamos que los comunistas vengan a decirnos si nuestro tesorero tiene que disponer de aleta dorsal, llevar rabo o cuántas patas ha de tener”, ha advertido el portavoz del Partido Popular, Rafael Hernando. “Encontraremos un tesorero honrado aunque tengamos que buscarlo fuera del partido, mirad lo que os digo”, ha tranquilizado Rajoy a sus votantes.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ME SOBRAN TANTAS COSAS…

Más cosas sobre la Casa Real y la periodista

@ellibelaresc

Se dice en los medios que la Casa Real se ha quedado helada con lo que se cuenta en el siguiente vídeo:

También está en su salsa la casa regia cuando la periodista acude a actos sociales que tiene que presidir o protagonizar y también cuando se olvida de su condición y edad y se viste como en la foto.

Últimamente la periodista casada con el Borbón ha protagonizado dos polémicas actuaciones que queremos comentar. Una, durante su estancia en el México de sus amores adonde se desplazó sola, como a ella le gusta para ser protagonista, para presidir la Cumbre Mundial de Líderes contra el Cáncer, marcándose unos pasos de baile, pero que muy chulos, como una gachupina picantona, con un cantante rapero que en plena representación se acercó a la mesa presidencial, presidida por Peña Nieto, la agarró por el hombro desnudo y la invitó a bailar.

Y la otra con el vestidito estilo charlestón de la fotografía (vestido que, supongo, habrá levantado ampollas entre los partidarios de un mayor decoro regio) luciendo sus bien tonificadas piernas y sus hombros y brazos musculosos, de los que parece estar orgullosa, en la entrega de los premios de periodismo “Francisco Cerecedo”, acto al que esta vez también asistía Felipe.

Este comportamiento de la esposa de Felipe no es casual, creo yo. Ella lo tiene todo planificado e intuye que nuestras críticas, cuando las hacemos, no son a su persona sino a su marido, que es el culpable de tanto despropósito, faltas regias al buen gusto y al decoro. Nos centramos en Letizia con nuestros comentarios y descalificaciones cuando el único responsable de las polémicas actuaciones de la consorte es Felipe. Posiblemente porque carece de la mínima influencia sobre su esposa, que es quien lleva los pantalones y solo busca que las atenciones y las cámaras se centren tan solo en ella. Cómo es posible que en este acto de entrega de unos premios periodísticos, y aunque lo parezca no es mi propósito el ser machista, su marido, por eso del decoro de la monarquía, no le advirtiera, al quitarse la capa y verla vestida de tan ridícula manera, demasiado corta para su edad y categoría: “Así, no puedes ir”.

Pienso que Felipe ha perdido la batalla. Y la perdió el 6 de noviembre de 2003, cuando, en el transcurso de la ceremonia de pedida en el Palacio de El Pardo, Letizia se revolvió, sin poder contener la contrariedad por el atrevimiento de Felipe de interrumpirle su parlamento, para  decirle con nada disimulada ira “¡Déjame terminar…!” Felipe, aunque el comentario le sentó fatal, lo disimuló con una sonrisa forzada, pero ya pudo darse cuenta de por dónde iban a ir los gestos y actitudes de la futura “reina”. En aquella ocasión, y en presencia de los reyes y de toda la Familia Real, demostró que los pantalones le sientan pero que muy bien. En El Pardo se manifestó tal cual es. Porque no sólo hizo callar a Felipe, su prometido, sino que tampoco tuvo inconveniente en interrumpirle, otra vez, cuando intentaba hablar de los regalos apuntándole: “¡Ahora… dilo!”. Ese día, Felipe perdió y Letizia… ganó, y a partir de ese día, ya lo estamos viendo, la culpa del comportamiento de la periodista la tiene él y sólo él tiene que ser capaz de reconducir ese carácter que amenaza con acabar con el matrimonio o con la monarquía (de ser así me convertiré en su más fiel admirador). Somos injustos, pues, culpando siempre a ella, si bien es cierto que la mujer se las trae.

En la gacetilla de mañana hablaremos de TESOREROS DEL PP.

Afortunadamente son la excepción

@ellibelaresc

Un grupo de policías municipales de Madrid describe a los inmigrantes que intentan cruzar el Estrecho como “comida para peces”. No es un chiste macabro, es el rabioso eslabón de una cadena de insultos y despropósitos. “Yo a los moros los tiraba al mar. Comida para peces”, dicen en un chat de WhatsApp. “Les aplaudimos por venir a este país saltando una valla”, continúan, “Y recordad que tenéis algunos compañeros retrasados que favorecen este tipo de gentuza alrededor vuestra. Napalm para los guarros inmigrantes”. Un sinfín de comentarios vergonzosos, intolerables, vomitivos, que hablan de “cazar inmigrantes”, alaban a Hitler y desean la muerte de la alcaldesa de Madrid y de algunos periodistas. Todo en un tono violento, fascista, absolutamente deplorable. No son comentarios de barra de burdel portuario a la seis de la mañana. Son comentarios de un chat de policías municipales madrileños, esos hombres y mujeres que garantizan, según el artículo 104 de la Constitución, no solo la protección del libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, también su seguridad.

Leyendo los chats anteriores podría parecer que el proceso de modernización y rejuvenecimiento de la plantilla de la Policía municipal que se inició con la llegada de la democracia ha sido un fracaso. No sería justo: quiero pensar que se trata de unos pocos energúmenos. Unos pocos enfermos que piensan que la comida para peces es una cosa, y los ciudadanos, otra. Las diferencias son obvias. Comparar a un guarro subsahariano que salta la valla huyendo de la guerra y el hambre con un ciudadano ejemplar con el pasaporte en regla (pero requisado), como por ejemplo Ignacio González, quizá sea manipular los hechos. Sin duda demagogia. Ahí tienen la realidad para desmentir la igualdad entre humanos: el ex presidente de la Comunidad durmiendo en su casa, calentito, tras una buena ducha y una cena opípara, mientras 500 inmigrantes argelinos han sido “alojados” en una cárcel de Málaga sin agua potable.

Salvo Comisiones Obreras, el resto de sindicatos defiende a los policías fascistas con un argumento surrealista: “Los mensajes han sido sacados de contexto”. Reconozco que ignoro los contextos alternativos de frases como “Yo a los moros los tiraba al mar. Comida para peces”, “Napalm para los guarros inmigrantes” o “Es terrible que ella (Manuela Carmena) no estuviera en el despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros. Que se muera la zorra vieja ya”. Pero tengo muy claro que quien hace comentarios de semejante calaña no es la persona adecuada para garantizar los derechos, las libertades y la seguridad de nadie.

Son, eso sí, los perfectos policías de un Gobierno ultraconservador que no duda en vulnerar los derechos fundamentales de los inmigrantes. Son una minoría, sin duda, pero también una vergüenza para el resto de ciudadanos, que no debería financiar con sus impuestos a individuos intelectualmente fascistas. Finalmente, también son una vergüenza para sus compañeros, que al permanecer en silencio de alguna manera se convierten en cómplices (J.P. Albéniz).

En la gacetilla de mañana hablaremos de MÁS COSAS SOBRE LA CASA REAL Y LA PERIODISTA.

Ejército y libertad religiosa

@ellibelaresc

Por mucho que escribamos y digamos el asombro, la impotencia, la incapacidad de comprender, el abuso consentido, la noria inexorable con la que tratan y llevan los temas que son “su” ideología implacable nos sorprende un día y otro y nos enfada y subleva como ya podéis pensar. Todo lo tienen calculado y premeditado, y si algo sale mal si les da por ahí piden disculpas, y la mayoría de veces ni eso. Y todo con el consentimiento de esa llamada oposición de izquierdas y la marca blanda del PP.

Son muchas la noticias con las que el PP nos sorprende a diario. La última consentida por Cospedal y para, seguro, congraciarse con algún grupúsculo que le reportará beneficios, es que el Ejército obliga a soldados a ir a una charla religiosa del arzobispo castrense. El suceso ocurrió el pasado 27 de octubre y provocó que varios militares elevaran quejas ante sus mandos.

Está todo preparado para el solemne acto. Más de tres mil personas, entre familiares y amigos, verán a los 611 soldados que se disponen a jurar bandera tras dos meses en el Centro de Formación de Tropa nº2 del Ejército de Tierra en San Fernando (Cádiz). Es todo un acontecimiento: acude la número dos de la subdelegación de Gobierno, Mireia Riveros; el Jefe del Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército, el teniente general José Carrasco; y el arzobispo castrense, Juan del Río Martín, que además dio una charla a los soldados, explica el Ejército. Todos los militares del complejo acuden prestos a presenciar el acto, homilía del Excelentísimo y Reverendísimo Señor Del Río incluida. Absolutamente todos. Incluso los no creyentes, los que preferirían no mezclar la faceta profesional y la espiritual, o los que no creen que la Iglesia deba tener una posición tan relevante en los actos de las instituciones públicas del Estado. El Ejército obligó a todos los militares de la unidad a estar presentes y escuchar al arzobispo, que según un militar que no está de acuerdo con el acto y que no puede dar su nombre para no ser sancionado “ por hacer declaraciones contrarias a la disciplina”, se centró en “vender el tema de Cáritas Castrense”.

El mismo militar asegura que es habitual que se fuerce a los soldados a escuchar este tipo de charlas: “Las ponen en horario laboral, así que o vas a la charla religiosa o vas a limpiar o a hacer rancho, por eso todo el mundo acaba yendo”. Lo excepcional de este caso es que se forzó a todos los soldados a acudir, incluso a los que estaban fuera del horario laboral o acababan de salir en ese momento de una guardia.

Los hechos han llegado al Congreso de los Diputados a través de una solicitud oficial de información de José David Carracedo, del grupo parlamentario de Unidos Podemos y con la siguiente pregunta: “¿Qué medidas está tomando el Gobierno para garantizar el derecho a la libertad religiosa a tenor de las críticas recibidas?”

Ya me imagino la respuesta del PP. Nada, que todo son apreciaciones, que la libertad de culto y de religión en el Ejército están garantizadas, que ellos son escrupulosos en el cumplimiento de las leyes y que los soldados que estaban allí lo eran por voluntad propia. No me voy a equivocar ni un centímetro en la respuesta. Ellos a la suya, cuando algo no les conviene se ponen de perfil, que pase la escandalera, y a otra cosa.

Por lo del Ejército, y por todo lo demás, es inconcebible que se les deje gobernar.

En la gacetilla de mañana hablaremos de AFORTUNADAMENTE SON LA EXCEPCIÓN.

Misterio mayor que el de la Trinidad católica

@libelaresc

Ya es tener mucha confianza en lo que se han inventado los curas con eso de que su dios es trino y uno. Creer en este misterio es todo un reto, al que llaman fe. Pues todavía hay, en nuestros días, un misterio mayor, insondable, increíble y superespiritual de la praxis política española, y es la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Por qué sigue votando tanta gente al Partido Popular? ¿Será por los llamados medios de comunicación, los apoyos financieros, la falta de conciencia política, los errores de la izquierda, la ley electoral…? La pregunta no tiene una respuesta fácil, a no ser que la respondamos con fe, esa virtud que consiste en cerrar los ojos a cualquier inteligencia y con la irracionalidad creerte todo lo que te dicen, convertir en incorrupta la corrupción y en mensajero de la verdad a quien es el político mentiroso compulsivo más famoso de España.

¿Alguien puede explicar el misterio, la paradoja de que millones de personas salgan a la calle a protestar, a gritarle al PP, y las urnas digan que todo ha sido un ´paripé´? ¿Podremos dar algún tipo de explicación? ¿Hay argumentos determinantes para entender por qué 7,9 millones de personas votan a un partido que gobierna para las élites económicas, desmantela el Estado de Bienestar con los recortes sociales, y está podrido de corrupción con más de 800 encausados, por no hablar de la mediocridad de sus dirigentes?

Se puede pensar que ello es debido a que el partido del Gobierno tiene controlados los medios de desinformación, que todos juegan a su favor.  El dato es importante pero no parece un argumento suficiente; hoy en día existen medios alternativos, redes sociales y otros mecanismos para intentar contrarrestar los manejos y entresijos del poder.

También he leído en algún medio que para encontrar alguna explicación al misterio habría que buscarla en los apoyos financieros o en el uso de las mordidas de la corrupción canalizadas hacia las campañas electorales como queda acreditado en los sumarios por corrupción que conocemos. El dato también es muy importante porque no es lo mismo participar en la carrera electoral de forma limpia y en igualdad de condiciones, que hacerlo dopado con millones de euros para jugar con ventaja respecto a las otras formaciones políticas. Así y todo el dato, todo y que es muy importante, tampoco parece definitivo para explicar el voto masivo a un partido político que está procesados por delitos relacionados con la financiación ilegal a través de su caja b.

Yo siempre he pensado que una de las causas del éxito electoral del Partido Popular se debía a la existencia, admitámoslo, de una masa social de cierta edad, la que lo vota, ignorante y desmemoriada, que sigue pensando en esa máxima del franquismo consistente en que “Haga como yo, no se meta en política”, vote derechas. Pero tampoco así lo puedo entender porque si bien es cierto que hay una importante población rural desinformada y de esquemas fijos, no podemos olvidar que estamos en los niveles más altos de la historia de este país en instrucción, formación académica y titulaciones. El miedo atávico tampoco lo explicaría.

¿Buscaremos también una respuesta satisfactoria en la influencia conservadora que, sobre todo en zonas rurales, tiene la iglesia católica con la orientación que da a sus seguidores para compensar a la derecha gobernante todos los favores y privilegios económicos que le conceden? Podría ser, pero en contra del argumento diremos que la influencia de la católica es real en ciertos ambientes, pero no parecen ser suficientes en una sociedad como la nuestra cada vez más laica y crítica con las prédicas de esta asociación.

Todos los argumentos esgrimidos me parecen importantes, pero ya hemos dicho que, sorprendentemente, creemos que no son decisivos. Así pues, ¿no podemos desvelar el misterio de por qué de manera ciega, sin importarles qué se vota, sin tener en cuenta que votan a una mafia que, al final, no los defiende, el PP consiga tener 7,9 millones de votantes sumisos? Daré mi opinión: en realidad la derecha no gana, sino que pierde la izquierda por sus divisiones. O porque no es realmente de izquierda todo lo que reluce. De todas formas seguro que tiene que haber algo más.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EJÉRCITO Y LIBERTAD RELIGIOSA.

El impresentable Pablo Casado

@ellibelaresc

No os perdáis el siguiente vídeo.

¡Qué pena, Pablo! Tan joven y tan miserable. Así te define Pepito Grillo. Vas a tener razón, a los antifascistas nos gusta mucho recordar la historia, y hasta nos gustaría enterrar dignamente a nuestros muertos. Y es que somos gente muy rara, que además no ha perdido una guerra sino miles, y todo porque tenemos la particularidad de odiar la violencia por principios y por norma solo nos hemos defendido durante toda esa historia a la que tú y los tuyos sí acudís cuando de amenazar se trata. Y hablando de amenazar, esa es otra diferencia entre la gente normal y los fachas. Las personas sensatas no suelen amenazar a nadie ni tampoco acostumbran a justificar las amenazas ajenas.

Tan perdido en tu trastorno te encuentras que hasta confundes una apreciación o una definición con un insulto, y una reivindicación justa con una afrenta. Y no, para tu información no son lo mismo. Pero ya nos dirás qué apelativo merece quien se dirige a las víctimas de la guerra y de la posterior dictadura con un: “todo el día pensando en la guerra del abuelo y en la fosa de no sé quién”. Quizá a lo de miserable habría que añadir mezquino y canalla. Y además precoz, porque es inusual encontrar a alguien tan joven con tanto veneno dentro.

En cualquier caso, ojo con los consejos, Pablito, que proyectas. Porque si para mostrar tu rechazo a unas gravísimas amenazas (y lo que es peor, por parte de policías) tienes que recurrir a reducirlas a insultos y añadiendo el “y tú más”, el que necesita que se lo miren, pero que muy bien, eres tú. Ya de paso, si es que decides hacértelo mirar, invita a todos los tuyos a una sesión de diván, que peor ya no podéis acabar, ni aunque el psiquiatra fuera como Antonio Vallejo-Nájera, y con suerte hasta os arreglan un poco.

En la gacetilla de mañana hablaremos de MISTERIO MAYOR QUE EL DE LA TRINIDAD CATÓLICA.

Me cae bien el diputado Rufián…

@ellibelaresc

y como de todo hay en la viña del señor a otros, acérrimos PePeros, les caerá de maravillas el tal Casado, tan joven y tan miserable, del que hablaremos mañana.

El diputado de ERC es y quiere ser un transgresor, y lo consigue. También sus objetivos, y lo que diga cierta caverna se la trae, como dice el vulgo, floja. Su forma de hacer política algunos, escandalizados, la han tachado de popular, los más, que son multitud, de barriobajera. Rufián es una estrella de esa nueva política que tanto tiene de simulación y de comedia. Es el rey del tuit y de la ópera bufa, el pirómano que mete fuego al Parlamento enarbolando una impresora desde el escaño para demostrar lo fácil que es hacerse con una papeleta electoral y así esquivar el acoso de la policía política de Rajoy o agitando unas esposas que ha sacado de un kit de vaquero o de los aperos sadomasoquistas del sex shop de la esquina. Sabe, y así lo ha dicho, que el Congreso es un teatro donde te apuñalan primero y luego te invitan a café. Y en el teatro se gesticula, se grita, se sobreactúa, y es obligación de quienes representan papeles aparentemente secundarios atraer hacia sí los focos, hacerse notar. A eso juega Rufián.

La mayoría de la prensa no ve con buenos ojos al republicano, y eso es buena señal. Dice Baltasar Gracián que “triste cosa es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos, porque quien enemigos no tenga señal de que no tiene: ni talento que haga sombra, ni valor que le teman, ni honra que le murmuren, ni bienes que le codicien, ni cosa buena que le envidie”. Estos pensamientos del autor de El criticón los conoce bien Rufián, de ahí que cultive con acierto la enemistad. Cuando la inmensa mayoría de críticos políticos lo tratan de bufón, queriendo ofenderlo, no hacen otra cosa que echarle un buen piropo. Ignoran estos corresponsales que el bufón era precisamente el individuo que en las cortes medievales se atrevía a decirle al rey la verdad a la cara. De Falstaff, el personaje de ficción creado por William Shakespeare, a Rigoletto, el bufón ha dejado al descubierto las miserias y desvergüenzas del poder. Medio payaso, medio tonto, agita la campanilla, suelta una pedorreta y su palabrería pone patas arriba todo el tinglado.

Lo que fastidia especialmente en las intervenciones de Rufián es la intrusión de un discurso intempestivo, fuera de lugar, porque escuece, en la sacrosanta dignidad de una cámara parlamentaria que censura las bofetadas que da el diputado, y no las que recibe.

Lo cierto es que no entiendo el porqué de tanto escandalizarse por las intervenciones de Rufián. Ya nadie se acuerda de Alfonso Guerra, al que ni siquiera le hacían falta las redes sociales ni atrezzo alguno para dar caña, que es como antes se decía a liarla parda. Llama a Suárez tahúr del Mississipi, a Calvo Sotelo, marmolillo, a Aznar un híbrido entre Onésimo Redondo y Escrivá de Balaguer; Verstrynge siempre fue una liendre con gafas, Loyola de Palacio la monja alférez y Soledad Beceril un Carlos II vestido de Mariquita Pérez.

Entre los agitadores más reputados del hemiciclo también sería injusto no recordar a Isidoro Hernández Sito, diputado del PP que en su día llegó a defender ante Corcuera que los agricultores lanzaran ovejas a la Policía cuando allá por el año 1990 se manifestaron en Madrid ante el Ministerio de Agricultura. Isidoro era de los que felicitaba la Navidad con una foto suya desnudo de cuando era bebé o con una esquela con la fecha exacta de la defunción del cerdo ibérico, de la que hacía responsable al entonces ministro de Agricultura socialista, Carlos Romero. Jamás podrá competir Rufián con las llamadas al orden que desde la presidencia de la Cámara escuchó el bueno de Isidoro.

No, Rufián no es el único provocador. El de ERC compite en una liga de provocadores donde cada día saltan al campo, entre otros, gente como Pablo Casado y Rafael Hernando. En el PSOE andan buscando quien ocupe un puesto con el que un día flirteó el exministro Pepe Blanco sin tanto éxito.

Políticos como Rufián son necesarios para que el poder se entere de las barbaridades que nos están haciendo a millones de españoles, catalanes incluidos. Rufián está siempre en guardia, ya se encuentre en la tribuna, ante el móvil o tomando una caña, y eso nos gusta. Habría sido una pena perderle si la independencia de Catalunya se hubiera consumado.

En la gacetilla de mañana hablaremos de EL IMPRESENTABLE PABLO CASADO.

¡Hasta las narices de tanta palabrería!

@ellibelaresc

¿Señor M. Rajoy, qué le parece que “su nombre haya sido confirmado indiciariamente en esta misma Cámara por el Inspector Jefe de la UDEF, como receptor de cobros ilegales de la caja B de su partido?” Replica Rajoy que “en el día de ayer ha sido desmentida esa información”, pero Iglesias vuelve a la carga: “Lo que señala usted no es cierto. Ha quedado acreditado que usted cobró sobresueldos ilegales, al menos desde 1997 hasta 2008 […] y que usted mintió cuando afirmó en sede judicial que jamás cobró sobresueldos. Esta vergüenza no la tapa ninguna bandera, señor Rajoy […] No es que diga yo que son corruptos, es que lo dejó bien claro el inspector jefe de la UDEF en su declaración del pasado día 7 en esta Cámara; describió la Gürtel como una organización delictiva que ha calado hasta niveles muy profundos en las administraciones públicas hasta llegar a parasitarlas”.

Pablo Iglesias se adelanta a lo que va a replicarle Rajoy diciéndole que ahora, señoría, me preguntará “por Irán, por Venezuela y hasta nos culpará de ser la Inquisión española, pero sepa, hasta que llegue su acusación esperada, que su Gobierno es el responsable “de fabricar pruebas contra Podemos a través de su policía política”. Y sepa que la Justicia ha desestimado catorce veces las acusaciones sobre supuestos cobros de Venezuela o Irán y que el Congreso “probó que ustedes utilizaron a la Policía para fabricar pruebas” contra mi partido.

En la réplica, y cuando no le interesa remover el tema, Rajoy pone el ventilador para tapar sus escándalos de corrupción con acusaciones al resto de partidos, se va por la tangente y no responde: “Usted siempre me pregunta lo mismo, le contesta a Iglesias, e incluso me presentó aquí una moción de censura. Parece que está usted obsesionado. Usted me pregunta porque le tiene sin cuidado lo que pueda responderle. Usted es a la vez policía, juez, fiscal, instructor y, además, tribunal sentenciador”. Y lo mismo que recurre contrarreplicando al PSOE con el tema de los ERE en Andalucía (el mayor caso de corrupción conocido en España por la cuantía del dinero público malversado y por el que dos expresidentes del Partido Socialista y de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, se sentarán en el banquillo de los acusados el mes que viene), acusa también a Podemos preguntándole a Iglesias si es verdad, como sostiene Enrique Riobóo (antiguo socio del jefe de Podemos) que el propio Iglesias tuvo “los bolsillos dopados de dinero negro” de Venezuela e Irán para fundar el partido.

Y la pregunta es siempre la misma: las sesiones del Congreso se convierten casi sistemáticamente en una acusación al PP por su corrupción. ¿Por qué siempre termina todo en agua de borrajas? ¿No se dan cuenta los responsables de PSOE y Podemos, fundamentalmente, que la ciudadanía ya está hasta las narices de tanta palabrería y que queremos hechos? Sí, queremos ver a esa mafia de partido y a su jefe fuera de la Moncloa. ¿Tan difícil es entenderlo? ¿No quieren imaginar estos partidos que podrán tener divergencias sustanciales entre ellos pero que sus votantes, independientemente de las siglas, están conformes y quieren ver fuera a Rajoy? Vergonzoso que se le permita a Rajoy gobernar con la carga de corrupción que él y su partido atesoran.

En la gacetilla de mañana hablaremos de ME CAE BIEN EL DIPUTADO RUFIÁN.

 

 

Nuestras cárceles son un lujo

@ellibelaresc

Con el tema del exilio de Puigdemont en Bélgica y el acoso de la justicia española para que se le conceda la extradición del sedicioso expresidente catalán la justicia belga está mareando la perdiz y preguntando al ejecutivo español por la calidad y condiciones de “nuestras cárceles”.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, no ha perdido hilo y ha contestado al minuto: “la prisión a la que se va a enviar al expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, cuando venga a España (Estremera) reúne todas las comodidades que, no ya solo los presos, sino que muchas personas quisieran disfrutar”.

Ya veis que le traiciona el subconsciente, por eso cuando alguien le hace ver la metedura de pata reacciona e intenta echarle una pátina a su declaración: lo que he querido decir es que “las prisiones españolas tienen unos estándares de respeto de los derechos fundamentales y de confort de los más altos de Europa y del mundo, pero no, obviamente, que nadie pueda desear ir a prisión”. Deplorable el señor ministro.

A la vista de la declaración del ministro de Rajoy se puede deducir que para el personaje una cárcel es un lugar en el que a uno podría apetecerle vivir. Y no solo eso, la considera un lugar por el que uno suspira. Tener como ministro a un hombre capaz de considerar “disfrutable” una estancia en la cárcel despierta todas nuestras alarmas, y con razón. El ministro afirma que los presos se mueren por estar allí. Pero no solo ellos, que los presos, ya se sabe, son seres de caprichos exquisitos, en opinión de Dastis, es mucha la población no reclusa, “muchas personas”, o sea ciudadanos, con una vida tan perra que mejor estarían presos. Sin duda, la España en la que Mariano Rajoy, su jefe, ve el fin de la crisis es aquella en la que se vive mejor en la cárcel que en tu casa.

De la declaración de Dastis conviene tener en cuenta otro detalle significativo que pone en evidencia la farsa que él y el Gobierno del que forma parte y su jefe, están interpretando: ya conoce el nombre de la cárcel a la que se va a enviar al señor Puigdemont, y seguramente el número de celda y el compañero, así como el texto de las diversas sentencias que acompañarán al caso en el transcurso de la obra. Lamentable que dejemos que “nos” gobierne esta gente.

En la gacetilla de mañana hablaremos de HASTA LAS NARICES DE TANTA PALABRERÍA.